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Abucheos para Sarkozy en Libreville

El presidente francés acudió al funeral del jefe de Estado de Gabón

ANDRÉS PÉREZ

El presidente gabonés Omar Bongo, fallecido en Barcelona el 8 de junio a los 73 años, era la piedra angular de la llamada Francáfrica, la red de intereses postcoloniales tejida por el ex jefe de Estado francés Charles de Gaulle. Ayer, el actual presidente francés, Nicolas Sarkozy, y su antecesor, Jacques Chirac, asistieron al funeral por Bongo en Libreville, junto a otros 15 mandatarios africanos y 60 delegaciones extranjeras, entre ellas una española encabezada por el vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves.

Sarkozy fue abucheado por un grupo de unas 30 personas. "¡Ya no queremos nada de usted!" o "¡Lárguese!" fueron algunas de las frases que le gritaron. Según las agencias de prensa, Jacques Chirac no fue abucheado.

Una parte de los gaboneses le reprocha a Sarkozy la acción de la Justicia francesa. El pasado 5 de mayo, un juzgado de instrucción abrió, pese a la oposición del Ministerio Fiscal, una investigación contra Bongo y otros dos presidentes africanos (el de Guinea Ecuatorial y el de República de Congo) por el desvío de fondos públicos para la adquisición de propiedades en Francia.

Además, en julio de 2007, Sarkozy pronunció un polémico discurso en Dakar, en el que aseveró que "el drama de África es que el hombre africano no ha entrado suficientemente en la Historia".

La frase le ha valido mil críticas. Chirac ha dejado claro su desacuerdo con Sarkozy en un documental televisivo en el que afirma: "No sólo el hombre africano sí ha entrado en la Historia. Es que incluso fue el primero en entrar. Por él sólo podemos sentir respeto, el respeto que se tiene a un ancestro común", dijo Chirac.

Según medios franceses, Sarkozy anuló su presencia en el desfile militar previsto tras el entierro. Los funerales se celebraron en un clima de marcada tensión por la lucha de sucesión en Gabón, un país plagado de recursos naturales como el petróleo, el uranio y las maderas tropicales nobles, cuyos cuantiosos ingresos en divisas sirvieron, en parte, para financiar partidos franceses, según varias sentencias judiciales.

Sin embargo, los franceses están perdiendo terreno en lo que antes fuera su dominio reservado, el de la Francáfrica. La decadencia comenzó en 2000 con la pérdida de los pozos petroleros del sur del Chad frente a los norteamericanos. El desembarco de las firmas chinas está empeorando la posición de las firmas francesas.