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Adiós a la bombilla incandescente

Hoy se dejan de vender las lámparas de 100 vatios en la UE

MARÍA GARCÍA DE LA FUENTE

Los fabricantes dejarán de suministrar partir de hoy a los comercios bombillas incandescentes de más de 100 vatios y halógenas de más de 950 lúmenes, ya que los países de la UE aprobaron el año pasado ir reduciendo de forma escalonada el consumo de estas lámparas por ser más ineficientes que las de bajo consumo, las tipo LED, halógenas avanzadas o fluorescentes compactas. Así, en septiembre del año que viene se dejarán de vender las bombillas incandescentes de más de 75 W, en septiembre de 2011 las de más de 60 y en septiembre de 2012 las de menos de 60 W. Sin embargo, el objetivo no parece sencillo, ya que el 80% de las bombillas de los hogares es incandescente.

El ahorro en la factura de la luz y la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero están detrás de esta medida. El presidente de Philips Ibérica, Antonio Duato, señala que el alumbrado es responsable de casi el 20% del consumo de electricidad en todo el mundo, "y el efecto del cambio a nivel de la Unión Europea supondrá ahorrar un 80% del total de energía consumida en alumbrado". Además, el ahorro en los hogares, con la retirada de bombillas incandescentes de más de 100 vatios, puede llegar a unos 10.000 millones de euros en la UE y la reducción en emisiones a la atmósfera de unas 38 millones de toneladas de CO2, lo que equivale a 156 millones de barriles de petróleo (según datos de Philips), y casi diez veces menos de lo que emite España al año. Y en caso de que se sustituyeran en todos los tipos de alumbrado, la bajada en emisiones sería de 99 millones de toneladas anuales, unos 405 millones de barriles.

El ahorro ascenderá a 10.000 millones de euros en los 27

Fabricantes, comercios y consumidores ya han comenzado a cambiar sus hábitos de compra y a optar por bombillas más eficientes. Los consumidores han adquirido este año un 21% de bombillas de bajo consumo más que en 2008, mientras que fuera del hogar (hoteles, comercios, restaurantes) se han incrementado las ventas de este tipo de productos hasta un 40% respecto a 2008, en algunas marcas como Philips.

Las grandes superficies y pequeños comercios también han advertido las nuevas preferencias de los clientes y o demandan a los proveedores bombillas incandescentes. Fuentes del fabricante Cegasa apuntan que los distribuidores han dejado de pedir "hace semanas" las incandescentes y las sustituyen por las de bajo consumo. "La causa de que haya reducido el consumo de las bombillas incandescentes y aumentado el de las de bajo consumo no es la falta de reposición, se debe a la demanda del cliente, que es más responsable y está más concienciado con el medio ambiente", señalan fuentes de El Corte Inglés. El director de la Asociación de Fabricantes de Iluminación, Alfredo Berges, apunta, sin embargo, que el consumidor "no está del todo concienciado, porque las incandescentes se venden desde hace 100 años y va a costar cambiar".

Las ventas de bombillas de bajo consumo aumentan un 21%

Para propiciar ese cambio de lámparas y el ahorro y la eficiencia energética, el Ministerio de Industria lanzó en febrero el programa de reparto gratuito de una bombilla de bajo consumo por hogar. A finales de agosto se habían distribuido 3,8 millones de bombillas, el 25,6% del total de los más de 15 millones de vales enviados (69,1% del total de vales). Los ciudadanos podrán recoger su bombilla con el cupón que llega con el recibo de la luz hasta el 31 de octubre de este año en las 15.000 oficinas de Correos de España.


La comunidad aragonesa es la que más bombillas ha recogido del programa del Ministerio de Industria. Le siguen La Rioja, con el 42% de los vales canjeados, Castilla y León, con el 36% y Navarra,con el 35%, ya que fueron las primeras en empezar. La media de España es el 25% de bombillas.

A finales de julio se habían repartido 1,5 millones de bombillas, y el ahorro estimado era de 126 gigavatios-hora anuales, es decir, la electricidad de 31.500 hogares al año. Además, se han dejado de emitir un toald e 50.904 toneladas de CO2 al año.

Una bombilla de bajo consumo ahorra alrededor de 100 euros durante toda su vida útil, frente a una incandescente.

Las lámperas de bajo consumo necesitan un 80% menos de energía y su duración es entre 6 y 8 veces mayor que las incandescentes (de 1.000 a 8.000 horas).