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Afganistán, ¿salir o perpetuarse?

Mientras EEUU e Italia insisten en mantener a las tropas, Alemania empieza a dudar de que esto sea efectivo

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¿Retirar las tropas de Afganistán o no? La situación en la que han puesto los talibanes a los Gobiernos que han aportado soldados al conflicto de Afganistán empieza a generar dudas. Por un lado, EEUU y la OTAN no paran de repetir que la solución a la guerra son más tropas, más apoyo logístico y más de todo. Por otro, hay quien cree que la única solución es la retirada. Este pensamiento, no obstante, coincide con la reivindicación máxima de los insurgentes para frenar la violencia. El dolor de cabeza que ronda a todos los países occidentales es que la cesión del país al Gobierno de Karzai en la actualidad lo único que puede traer para la población afgana es un nuevo reinado de los talibanes. En Irak, donde las tropas de EEUU cedieron el control de las ciudades al Ejército se está demostrando.

Pero mientras las fuerzas internacionales sean incapaces de controlar a los talibanes, que por otra parte aún amenazan a 133 de los 356 distritos del país, para enfocar todos sus esfuerzos en la tan cacareada reconstrucción, más tropas, más inversión y más "nuevas estrategias", sólo traerán más muertos.

Los últimos en remover la idea de una retirada a tiempo ha sido el partido Liberal Demócrata alemán, que podría entrar en la coalición de gobierno de Merkel tras las elecciones del próximo mes. Juergen Koppelin, dijo esta mañana en una entrevista al Bild que la misión de la OTAN ha perdido el rumbo y que lo único que está prduciendo son más víctimas.

Por eso, dijo al periódico que "el próximo Gobierno debe buscar una formula precisa para sacar a las tropas alemanas" en un futuro no muy lejano. "Nuestros soldados en Afganistán y sus familias deben saber que la misión va a tener un final", dijo.

Alemania tiene hoy 4.200 soldados en el país y el pacto que alcanzó el Gobierno con el Parlamento es que esa cifra no pase los 4.500. Ese acuerdo termina en diciembre, de ahí que Koppelin presione a Merkel con una revisión.

Mientras tanto, Italia dijo esta mañana que lo de la retirada es una locura. El ministro de Exteriores, Franco Frattini, en una entrevista con el diario La Stampa, dijo que "aún queda mucho por hacer y es por esto que es equivocado hablar de estrategias de salida mañana. Sería hacer como hicieron los rusos, que se fueron dejando espacio a los talibanes".

"La OTAN está ante la mayor prueba para su credibilidad desde el final de la Guerra Fría: hemos adoptado un compromiso y no podemos dejarlo incumplido", añadió Frattini quien cree que el mayor desafío al que tienen que hacer frente ahora las tropas internacionales presentes en Afganistán es el de diferenciar entre los talibanes que están vinculados a Al Qaeda y los que provienen de grupos tribales. A estos últimos, dice, hay que ofrecerles alternativas para salir de la ilegalidad, según él.

Italia, que ha enviado a 400 militares a Afganistán como refuerzo a los 2.800 que ya tiene en el país asiático de cara a las elecciones, no descarta que ese contingente de apoyo pueda permanecer en la zona tras los comicios. "Dependerá de la situación postelectoral. Por ahora está previsto que se queden para las elecciones, incluida una posible segunda vuelta. Lo más importante es que las elecciones sean creíbles: nuestros soldados han hecho un óptimo trabajo en esta fase crítica".

"Por descontado Afganistán es la prioridad número uno de nuestra política exterior. Y somos ya el cuarto contribuyente de tropas de la OTAN", dijo.

El Gobierno del Reino Unido, aliado incondicional de EEUU, está viendo como esta aventura afgana le está pasando factura. El pasado domingo, un atentado talibán mataba a tres soldados más, con lo que la cifra de británicos muertos en el conflicto asciende a 201.

Los laboristas de Gordon Brown han sido acusados de no ocuparse debidamente de sus tropas que custodian Helmand, uno de los distritos más problemáticos. Con 3.500 millones de euros invertidos, la oposición juzga insuficiente, por ejemplo, el número de helicópteros que tiene la armada en el País. En julio, una encuesta publicada por el diario The Independent, revelaba que la mitad de los británicos quiere la salida de las tropas.

España, que acordó el envío de 400 efectivos para ayudar a mantener la seguridad durante las elecciones, tiene otros 800 militares desplazados allí. En mayo, un ataque con lanzagranadas, dejó ver que a pesar de estar en una de las zonas a priori seguras, nadie escapa a las acciones de los talibanes.

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