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Los afganos "pasan página" con el aumento de las tropas de EEUU

Reuters

Afganistán está iniciando una nueva era en sus relaciones con Estados Unidos, dijo el miércoles un portavoz presidencial afgano, después de que el presidente Barack Obama ordenara la llegada de 17.000 nuevos soldados para luchar contra los talibanes.

En su primera decisión militar importante como comandante en jefe, Obama dijo que el aumento de tropas es "necesario para estabilizar la deteriorada situación en Afganistán", pero advirtió de que los medios militares por sí solos no resolverán el problema.

Durante la noche, Obama habló con su homólogo afgano, Hamid Karzai, por primera vez desde que asumió la presidencia estadounidense hace casi un mes.

Las relaciones entre Kabul y Washington se han tensado desde la toma de posesión de Obama, con el nuevo Gobierno cuestionando la capacidad de Karzai de gobernar con eficacia y el presidente afgano criticando la muerte de civiles en manos de tropas extranjeras.

Pero después de la conversación telefónica, el portavoz de Karzai dijo: "Hemos abierto un nuevo capítulo".

"El señor Obama habló con el presidente sobre varios temas, como medidas para mejorar la seguridad en la región, equipamiento y entrenamiento del Ejército nacional, un mayor fortalecimiento de las relaciones bilaterales y aumento de las fuerzas", dijo el portavoz presidencial Humayun Hamidzada.

La llegada de tropas llevará el número de soldados estadounidenses a alrededor de 55.000. Otros 30.000 soldados de 40 países, en su mayoría de la OTAN en la misión de la ISAF, están desplegadas en Afganistán.

En una reunión de la Alianza Atlántica que tendrá lugar esta semana en Polonia, Washington tiene previsto pedir a sus aliados que refuercen sus contribuciones. El Gobierno italiano ya dijo el miércoles que está listo para aumentar a finales de abril el número de sus soldados, desde los 2.300 actuales a 2.800.

Muchos países europeos se muestran reticentes a enviar más tropas o permitirlas que entren en combate, ante las oposiciones internas a la guerra. Diplomáticos de la OTAN dijeron que podrían ser necesarios hasta 10.000 soldados más, hasta 3.000 de Europa, como refuerzos a corto plazo para vigilar las elecciones del 20 de agosto, consideradas como clave.

Sin embargo, algunos analistas han dudado de la eficacia de enviar más tropas, argumentando que un contingente mayor puede ser visto como un ejército ocupante. Otros dicen que tampoco sería necesario para conseguir el principal objetivo de Washington: prevenir que Al Qaeda utilice Afganistán como base.

El grueso del nuevo despliegue estadounidense, que incluye 8.000 marines y 4.000 soldados de una brigada de vehículos blindados, será enviado al sur de Afganistán, en un intento por superar el punto muerto entre las tropas británicas, canadienses y holandesas y los talibanes.

Más de siete años después de que las fuerzas lideradas por Estados Unidos derrocaran a los talibanes por dar refugio a los líderes de Al Qaeda, acusados de los atentados del 11 de septiembre de 2001, funcionarios de Washington admitieron que el país y sus aliados no están ganando en Afganistán.

Más de 2.000 civiles murieron en Afganistán el año pasado, un 40 por ciento más que en 2007, dijo el martes Naciones Unidas, y un cuarto de las víctimas, 552 personas, fallecieron a causa de ataques aéreos de Estados Unidos y las fuerzas de la OTAN.

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