Público
Público

Aguirre mantiene en la Asamblea a sus tres diputados imputados

El ex consejero López Viejo, acusado de recibir 563.000 euros, declara este jueves ante el juez

Y. GONZÁLEZ / A. VÁZQUEZ

El Grupo Parlamentario Popular en la Asamblea de Madrid no baraja expulsar a sus tres imputados en el caso Gürtel después de que, el pasado martes, el Comité de Derechos y Garantías del PP acordara la suspensión cautelar de militancia de todos ellos. Benjamín Martín Vasco, Alfonso Bosch Tejedor y Alberto López Viejo, que declara como imputado, continuarán siendo parlamentarios del PP. Dos son los motivos que la dirección regional del partido esgrime a la hora de justificar esta postura. En primer lugar, que la suspensión de la militancia "es cautelar y no definitiva". Y, en segundo, que no están condenados. Aguirre protege así a los militantes sancionados por Rajoy.

No obstante, al estar suspendidos temporalmente de militancia, serán apartados de los trabajos habituales del partido, según informó ayer Juan Soler, portavoz adjunto del PP en la Asamblea. También aclaró que el PP pretende apartar del partido a los imputados para que puedan ejercer mejor su defensa. Fuentes del PP en la Asamblea de Madrid rechazan igualmente la posibilidad de solicitar su actas a los tres imputados. "Les pertenecen a ellos, no al partido", insisten. La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, señaló este miércoles que la suspensión de militancia de los tres diputados de Esperanza Aguirre se tomó con "total unidad de criterio" entre el PP nacional y el madrileño.

Por su parte, el secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, consideró que el Comité de Derechos y Garantías del PP actuó con "contundencia y rapidez". Pese a sus palabras, el caso Gürtel estalló el 6 de febrero y el PP no ha tomado medidas hasta tres meses después. Ayer, el partido volvió a solicitar su personación. El juez Garzón la rechazó en su día al entender que los hechos investigados no perjudicaron al PP.

Más de medio millón

El primer aforado cuyo nombre salió a relucir cuando se destapó la trama de corrupción, Alberto López Viejo, será el último en declarar ante el magistrado Antonio Pedreira. Garzón le acusa de haber recibido de Francisco Correa 563.000 euros a cambio de beneficiar a su organización empresarial. Si la Fiscalía sigue el criterio anunciado el martes con Martín Vasco, la fianza de responsabilidad civil que se puede imponer hoy a López Viejo puede superar el millón y medio de euros.

Según el auto de inhibición a favor del TSJM, López Viejo "habría beneficiado en diferentes eventos, desde su posición oficial en la Comunidad de Madrid", a la red de Correa, "a cambio de entregas de dinero". Para disimular ese favorecimiento, López Viejo dio instrucciones para no facturar por encima de los 12.000 euros, lo que evita que la concesión salga a concurso.

La Policía registró ayer la celda que Francisco Correa comparte con Pablo Crespo. Fuentes próximas a la defensa del primero señalaron que se llevaron autos de Garzón.