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Álvaro Uribe dice no querer la guerra con sus vecinos, pero sí derrotar a los terroristas

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El presidente colombiano, Álvaro Uribe, señaló hoy que a su país no le interesa la guerra con sus vecinos, pero sí la derrota del terrorismo por la vía militar y jurídica, y reiteró que no ha trasladado tropas a las fronteras con Venezuela y Ecuador.

"No tenemos interés en la guerra, pero tenemos todo el interés en la derrota del terrorismo por la vía militar y la vía jurídica", dijo el gobernante colombiano a periodistas tras un encuentro con el ex congresista Luis Eladio Pérez, liberado la semana pasada tras casi siete años en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Poco antes, en otra visita a la también liberada ex legisladora Gloria Polanco, el mandatario anunció que denunciará ante la Corte Penal Internacional (CPI) al presidente venezolano, Hugo Chávez, por su presunto "apoyo a grupos terroristas" y "genocidas".

"Colombia jamás ha sido país de guerra con los vecinos. Nuestro único interés es la recuperación del orden público. No movilizamos tropas ni avanzamos (para) guerras", señaló el mandatario colombiano.

Colombia afronta una crisis diplomática histórica por las decisiones de Ecuador de romper relaciones con Bogotá, anunció el lunes el presidente de ese país, Rafael Correa, al tiempo que Venezuela expulsó a los representantes colombianos en Caracas, y ambos países desplazaron tropa a las fronteras.

Esa grave situación se inició el sábado pasado tras una operación en territorio ecuatoriano que concluyó con la muerte del considerado número dos de las FARC, alias "Raúl Reyes", cuyo verdadero nombre era Luis Edgar Devia.

Uribe insistió en que una vez "conocidas todas las informaciones en el computador de 'Raúl Reyes'" su Gobierno se propone "denunciar (a Chávez) ante la CPI para que explique el presunto delito de financiación de genocidas".

Subrayó que Colombia le quiere "decir al mundo" que ha sufrido 40 años el terrorismo y que no puede permitir "que país alguno, que gobierno alguno se solidarice y se convierta en cómplice de los terroristas".

Uribe remarcó: "Nosotros no somos guerreristas, pero no somos débiles", y recalcó: "No podemos permitir que estén terroristas refugiados en otro país, causando el derramamiento de sangre de nuestros compatriotas".

Según el presidente colombiano, no se puede aceptar que se violen, "en perjuicio de nuestros compatriotas, las resoluciones de Naciones Unidas que prohíben y castigan el albergue de terroristas", y advirtió que su Gobierno los busca para "sacarlos de dónde estén" y agradeció a los países que ayudan en ese proceso.

Puntualizó en que Colombia "le pide al mundo que tenga en cuenta a aquellos gobiernos que le ayudan a los terroristas, que por ende violan las disposiciones de las Naciones Unidas".

Según el mandatario, desde los comienzos de su primer Gobierno, en agosto de 2002, se viene "buscando plenamente la liberación de los secuestrados" por las FARC.