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Un archivo de películas y música llamado Google

El buscador pasa a ser una vía para descargar contenidos

M. Á. C. / B. S.

Google se ha convertido a su pesar en una alternativa para buscar películas y música. El acoso judicial a páginas con enlaces a material protegido, como The Pirate Bay (TPB), condenada la semana pasada en Suecia, o Mininova, cuyo juicio se celebra en Holanda, ha provocado que muchos usuarios busquen en Google dónde descargar archivos.

El buscador, que siempre ha tenido la ambición de hacer accesible toda la información en Internet, también localiza enlaces de archivos audiovisuales que, al pinchar sobre ellos, abren alguno de los programas de P2P más populares, como BitTorrent o eMule. El sistema funciona escribiendo el título de la obra seguido de un signo de puntuación y los caracteres torrent o ed2k (el primero es el sistema de archivo perteneciente a los programas tipo BitTorrent y el segundo es el protocolo que usa eMule para sus archivos).

El buscador ofrece la posibilidad de automatizar las búsquedas. Su servicio Google Custom Search, diseñado para adaptar el buscador a las preferencias de cada usuario, ha sido utilizado para crear sitios como The Pirate Google. Esta página y otras similares sólo buscan y localizan archivos .torrent. Los creadores del sitio quiere denunciar que la condenada TPB hace lo mismo que Google. ¿Significa esto que el buscador es responsable, al igual que el juez ha estimado en el caso de la página sueca?

En varios procesos judiciales se ha intentando establecer una diferencia entre los buscadores que sirven exclusivamente para localizar archivos y descargarlos (como TPB) y los generales, que indexan buena parte del contenido de la Red y, por tanto, también los enlaces de descarga (como Google). El abogado David Bravo explica que, para la legislación española, "su funcionamiento es el mismo desde el punto de vista jurídico, ya que la dedicación exclusiva no cambia el hecho". Bravo recuerda las diferencias entre iniciar un proceso jurídico contra una página o contra un gigante, una teoría que cobra fuerza en la Red: "Google es demasiado grande".

El juicio en Suecia contra los responsables de The Pirate Bay se saldó la semana pasada con una sentencia condenatoria de un año de prisión y 2,7 millones de euros. Los abogados defensores ya anunciaron entonces su decisión de recurrir. Ayer, un canal de la radio nacional sueca SR les facilitó nuevos argumentos para hacerlo. El medio aseguraba que el juez Tomas Norström, que tomó la decisión, está vinculado con grupos pro-derechos de autor. Norström es miembro de la Asociación Sueca de Derechos de Autor (SFU), un foro al que pertenecen también personalidades como Henrik Ponten, de la Mesa Antipiratería sueca; Monique Wadsted, abogada de la industria cinematográfica, y Peter Danowsky, directivo de la SFU, que se personó en la causa como acusación particular.

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