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El arzobispo de Pamplona dice en la Javierada que la caridad no entiende de recortes

EFE

El arzobispo de Pamplona, Francisco Pérez, ha oficiado hoy la misa que ha cerrado en la explanada del castillo de Javier, bajo la lluvia, la primera de las Javieradas del 2012, en la que ha instado a practicar la fraternidad porque, según ha dicho, "la caridad no entiende de recortes".

"Ante las necesidades, hemos de impulsar mayor entrega y generosidad", ha subrayado el arzobispo ante los miles de peregrinos que, desde todos los rincones de Navarra, han acudido a la cuna del santo patrón de las Misiones bajo el lema ""Cristo, buena noticia para el mundo, como anunció San Francisco Javier".

Hoy "es un día de fe" y esta Javierada "una manifestación de fe", ha valorado Francisco Pérez en su homilía antes de instar a los congregados a la lectura de la Biblia, la atención a los más necesitados y la oración.

"Queremos tener los oídos abiertos a los quejidos de los que nos rodean, son tiempos difíciles los que nos toca vivir, no podremos solucionar todos los problemas ni podremos enjugar todas las lágrimas, pero estamos dispuestos a compartir lo que tenemos", ha subrayado el arzobispo ante los peregrinos, que este año han contado para comulgar con formas aptas para celíacos.

Esta primera Javierada, que junto con la que se celebrará el próximo sábado tiene previsto reunir a unos 40.000 peregrinos, comenzó el pasado jueves con la salida de los primeros caminantes desde las zonas más alejadas de Navarra.

La ausencia de incidentes relevantes y la elevada afluencia de peregrinos ha caracterizado la marcha, que hasta hoy había discurrido bajo un cielo soleado que esta mañana ha dado paso a las nubes y las lluvias.

Durante estas jornadas ha estado desplegado un dispositivo integrado por medio millar de policías y guardias civiles, más de 300 voluntarios de diferentes áreas, unos 200 miembros de Cruz Roja y muchos otros del Arzobispado, Protección Civil y Gobierno foral.

El dispositivo sanitario, el segundo más importante de Cruz Roja tras los sanfermines, ha practicado hasta las 10:00 horas de hoy un total de 1.445 atenciones, frente a las 1.193 del año anterior.

Siete personas tuvieron que ser trasladadas a centros asistenciales por sufrir indisposiciones o lesiones aunque, según ha señalado el Gobierno de Navarra, no se han registrado incidencias relacionadas con el tráfico.

Dicha fuente ha destacado el traslado al centro de Salud de Carcastillo de una peregrina que sufrió una lesión en la rodilla el viernes, y la atención a un peregrino por una posible fractura de clavícula tras sufrir una caída cuando caminaba desde Pamplona.

El resto de atenciones, según la información facilitada por Cruz Roja, estuvieron relacionadas con ampollas (393), masajes (466), lavados (446), curas (54), esguinces (5), atención médica (47), dosis de agua (7) y otros (21).

Según el recuento de la Policía Foral, han sido 1.600 los turismos y 11 los autobuses que han llegado a Javier, por lo que son aproximadamente 7.000 las personas que han viajado hasta el castillo en vehículos, al margen de los que han hecho el recorrido caminando.

Policía Foral y Guardia Civil han vigilado principalmente los cruces de carreteras, realizando además controles preventivos de velocidad y alcoholemia con el fin, por un lado, de proteger a los peregrinos y, por otro, de garantizar la libre circulación de vehículos.

Este año, debido a la apertura de los dos últimos tramos navarros de la Autovía del Pirineo (A-21), los peregrinos que caminaban desde Pamplona no han tenido que compartir la calzada con el tráfico rodado.