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La Audiencia admite la querella contra una ONG por malos tratos

Los ex cooperantes acusan al director de Global Infantil de infligir castigos físicos desmesurado

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La Audiencia Nacional admitió ayer a trámite una querella contra la ONG Global Infantil dirigida por Gil Losada. Las acusaciones van desde los presuntos malos tratos a menores, a abusos sexuales e intrusismo médico en un centro de Kebele, situado a 20 kilómetros de Addis Abeba, la capital de Etipoía.

'No se denuncia a la ONG, si no al director', puntualiza Tomàs Jover, uno de los dos denunciantes que han tirado para adelante la querella.

La llegada

Tanto él como Petra García son cooperantes a tiempo parcial. Él es maestro y ella, estudiante de enfermería. Y utilizan sus vacaciones para ir a ayudar en algún país del Tercer Mundo. 'Hace un par de años que un amigo nuestro nos presentó a Gil Losada'. Lo que viene luego es una historia de fascinación.

'Por lo que nos contaba -del centro de Addis Abeba- parecía la ciudad de los niños. Ellos lo hacían todo solos. Y a mí, como maestro, me interesó mucho el proyecto. Quería ver aquello'.

'Cuando llegamos el desengaño fue muy grande. Nos había vendido una fábula'. Tomàs cuenta que los primeros días fueron muy difíciles pero, tanto él como Petra, decidieron esperar para sacar conclusiones. 'Esperemos, no juzguemos', se dijeron.

Al final, fue inevitable. Los castigos eran extremos y la disciplina férrea, no había lugar para la palabra. 'Ponía a los niños de dos hasta cinco horas de rodillas en el suelo con piedras'. Tomàs se justifica. No quiere parecer exagerado. Y cuenta que los Salesianos también hacían lo mismo. 'Pero sobre un azulejo, y unos minutos'. Se nota que la denuncia le ha costado. Que sabían lo que se les venía encima. 'Pero teníamos que hacerlo'.

Tomàs no quiere engañar a nadie. Es verdad que en la querella figuran los abusos sexuales a menores. 'Pero esto no lo decimos nosotros, son los niños quienes lo dicen'.

El personaje

'Pintor y humanista'. Así es como se define Gil Losada en la web de Global Infantil. En 1992, a partir de su experiencia en Sarajevo, decide dedicar su vida a la cooperación. Y algunos años después Etiopía y el centro de Kebele. 'Especial atención merecen los niños, que en nuestro organización pueden ser miembros de pleno derecho, con voz', dice la web. Pero no los diez
cooperantes que, junto a Petra y Tomàs, apoyan la querella.

De hecho, estos mismos voluntarios son quienes han denunciado que Gil practicaba la Medicina sin tener formación con graves consecuencias como, según cuentan ellos, la muerte de un niño.

Y a pesar de todo, Tomàs entiende que nadie antes le haya denunciado. 'A nivel afectivo, estas cosas son muy dolorosas. Esos recuerdos causan dolor'. Y duda.

Tomàs cuenta que para muchos voluntarios denunciar significaba dejar a los niños en la calle, y el dilema era demasiado pesado. Al menos allí tienen un techo.

La mayoría son bebés y niños, 'hay muy pocos adolescentes porque se marchan enseguida. Prefieren volver a la calle'. El centro es una residencia, donde duermen, comen y juegan.

'Ésta es vuestra casa', les decía Gil Losada a los niños.

'Si ésta es su casa, respétalos', le contestaba Tomàs. Hasta que un día, tras cuatro horas de discusión, Tomàs y Petra le expusieron que no estaban de acuerdo con sus métodos, que aquello era inadmisible. La aventura en Addis Abeba terminó con una denuncia y mucha decepción.

'Nos hemos metido en un lío. Muchos fines de semana tenemos que ir a Madrid y todo cuesta mucho dinero...'.

De momento, la decisión está en manos del juez de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska, quien ha admitido ha tramite la querella criminal contra Gil Losada.

Hoy está convocada una rueda de prensa. Tanto Petra como Tomàs, asesorados por al abogado Sebastià Salellas, quieren explicarse y, al fin y al cabo, no estar solos en esto.

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