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Austria conmemora el septuagésimo aniversario de la anexión nazi con polémica

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Austria conmemora esta semana el 70 aniversario de su anexión a la entonces Alemania hitleriana en medio de la polémica sobre la presencia en un importante museo de Viena de varias obras de arte supuestamente expoliadas por los nazis.

En el centro de la disputa está el Museo Leopold -principal atracción del llamado "Barrio de los Museos" de Viena-, donde se exponen pinturas de los pintores austríacos más conocidos del siglo XX, como Egon Schiele, Oskar Kokoschka o Gustav Klimt.

El Museo se nutre de la colección privada del austríaco Rudolf Leopold, quien compró a partir de los años 1950 unas 5.500 obras, que las cedió en 1998 a una fundación que lleva su nombre.

Con motivo de una exposición de la obra del también austríaco Albin Egger-Lienz en el Leopold, la comunidad judía de Viena y el partido de oposición Los Verdes han denunciado la presencia en ese museo de al menos once obras de procedencia dudosa.

Se trata de siete cuadros de Schiele, tres del también austríaco Anton Romako y uno de Egger-Lienz, que según un informe jurídico de la Universidad de Salzburgo fueron adquiridos por el coleccionista tras la Segunda Guerra Mundial de forma irregular o dudosa.

Georg Graf, autor del informe, destacó hoy, en una rueda de prensa en Viena, que Leopold "tendría que haber sabido que los cuadros originalmente estaban en manos de personas perseguidas por los nazis".

Su informe concluye que las once obras en cuestión "son claramente obras expoliadas" por los nazis, que deberían ser devueltas a los herederos de los propietarios originales.

En Austria rige desde 1998 una ley de restitución de obras de arte expoliadas, que sin embargo se limita a museos estatales y que por ende no se aplica al Museo Leopold.

Andreas Nödl, miembro del consejo director de la fundación Leopold, manifestó hoy que no se devolverá ninguna obra, ya que no existe ninguna obligación legal para ello.

Eso sí, aseguró que en caso de producirse un juicio su fundación aceptará cualquier decisión de los tribunales.

El propio Leopold también rechaza las alegaciones y acusa a los herederos de "sólo querer hacer dinero" con las obras, lo que la comunidad judía de Viena refuta con indignación.

"Nuestro único objetivo es que se haga por fin justicia", dijo hoy el presidente de la comunidad, Ariel Muzicant, y recordó que en la república alpina apenas se ha devuelto un 12 por ciento de los bienes robados a los judíos austríacos durante el nazismo.

Muzicant había pedido en febrero pasado el cierre del Museo Leopold hasta no aclararse la procedencia de todas las obras expuestas allí.

Además, exige que se amplíe la ley de restitución también a colecciones privadas de arte, como la fundación Leopold.

La ministra de Cultura de Austria, Claudia Schmied, insinuó hoy que su gobierno estaría dispuesto a reformar la legislación vigente sobre la restitución de arte robado en el nazismo.

En un comunicado, emitido en Viena, la ministra asegura que desea para la colección Leopold "un marco jurídico que regule claramente los asuntos de restitución".

Además, destaca que "la restitución es una obligación moral, que asume la república (de Austria)" y critica que ese debate siga vigente justo este año en el que se conmemora el 70 aniversario de la anexión del país por la Alemania hitleriana.

"Para la imagen de Austria es importante que las personas de este país y también los visitantes puedan tener seguridad de que las obras de arte que ven en nuestros museos tengan su pasado esclarecido y propietario legal", concluye Schmid.

El 12 de marzo de 1938 las tropas alemanas entraron en Austria y fueron recibidas con alegría por gran parte de la población local.

En cuestión de semanas, los alemanes trasladaron su régimen totalitario y racista a la república alpina, lo que le costó al final la vida a 65.000 judíos austríacos y a decenas de miles de comunistas, gitanos y homosexuales.

La comunidad judía de Viena tenía hasta 1938 más de 200.000 miembros, de los cuales unos 150.00 lograron escaparse antes del inicio de la guerra, eso sí, después de ser expropiados todos su bienes materiales.