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Benidorm se enfrenta hoy a su segunda censura en 18 años

El PP acusa a los ediles, recluidos en un hotel, de "no fiarse ni de ellos mismos"

BELÉN TOLEDO

A las 12 horas de hoy, y salvo sorpresas de última hora, Benidorm cambiará de color político. El PP perderá el poder municipal de la misma forma en que lo ganó por primera vez hace 18 años: tras una moción de censura firmada con la ayuda de un tránsfuga. Entonces, fue Eduardo Zaplana el que obtuvo la alcaldía gracias a una tránsfuga socialista. Esta vez, los beneficiarios serán los 12 concejales del PSOE, ya dados de baja en el partido a petición propia y tras reiteradas amenazas de expulsión por parte de la cúpula socialista. El tránsfuga, José Bañuls, ha salido de las propias filas conservadoras.

El anuncio de la moción de censura, el 10 de septiembre, disparó la tensión entre los dos grandes partidos. Los dirigentes del PP valenciano se han volcado en apoyar al actual alcalde, Manuel Pérez Fenoll, de forma que sus visitas se han multiplicado en la última semana. Ricardo Costa, secretario general del partido, acudió ayer a la ciudad y culpó por enésima vez al PSOE de haber "dejado en coma profundo el pacto antitransfuguismo". Costa se niega a reconocer que la situación es equivalente a la de otras cuatro ciudades alicantinas en las que su partido ha alcanzado el poder gracias a pactos con tránsfugas.

Los dirigentes del PSOE se han opuesto a la moción de censura. Jorge Alarte, líder regional, prohibió la maniobra a los concejales benidormíes sin éxito. Alarte tampoco ha conseguido que su rechazo a la moción cale entre los militantes de su partido en la provincia de Alicante, que acudirán en gran número a apoyar a los ediles firmantes del pacto, según prevén fuentes socialistas.

No obstante, el secretario regional desmintió informaciones periodísticas sobre su intención de sancionar a los miembros del PSOE que acudan a apoyar la moción: "Este es un partido libre". Por su parte, la cúpula nacional del partido se ha resistido a afirmar con rotundidad que los ediles benidormíes no volverán a figurar en las listas electorales. Ayer Leire Pajín, secretaria de Organización, se remitió a lo dicho por su ex portavoz en Benidorm, Agustín Navarro, que afirmó que todos los concejales firmantes son conscientes de que tienen "fecha de caducidad" política.

La importancia de la plaza y la implicación de líderes políticos nacionales una de las ediles ex socialistas es Maite Iraola, madre de Pajín ha disparado la expectación. Hay 22 medios de comunicación acreditados y se prevé la asistencia de muchos militantes de PP y PSOE. Habrá un dispositivo de seguridad de una veintena de policías locales, con la posibilidad de recurrir a la Policía Nacional si la tensión se desborda.

Reunidos en un hotel. Así han pasado los concejales firmantes de la moción de censura que desbancará al PP del poder en Benidorm la última noche antes del pleno. El hotel está fuera del municipio.

Los concejales buscaron ultimar detalles sin ser molestados, según las fuentes consultadas. Por su parte, Ricardo Costa, secretario general del PP valenciano, comparó la situación con un ‘Gran Hermano’: “Creo que no se fían ni de ellos mismos”, afirmó. Mientras el futuro alcalde, Agustín Navarro, preparaba el asalto al poder, el todavía primer edil, Manuel Pérez Fenoll apuraba sus últimas horas en el cargo en compañía de Costa, su jefe de filas, que volvió a confirmarlo candidato para 2011 entre abrazos.

“Benidorm tendrá un alcalde que nunca ha ganado unas elecciones democráticas”, afirmó Fenoll. El alcalde obvió que no será la primera vez: ya en 1991 Eduardo Zaplana, del PP, alcanzó el poder gracias a una tránsfuga del PSOE. Fenoll afirmó que el PP seguirá “trabajando para que Benidorm sea cada día aún mejor”. “Me siento bien en lo personal, en lo político, ustedes entiendan que me gustaría que se aceptaran los resultados de las elecciones”, concluyó. 

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