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Berlusconi, culpable de sobornar a un juez

El primer ministro se iría de Italia, pero no quiere dar gusto a sus "enemigos"

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Silvio Berlusconi es 'corresponsable' de haber sobornado a un juez en 1991 para lograr el control empresarial sobre la principal editorial del país, Mondadori, y arrebatársela a Carlo De Benedetti, propietario entre otros del periódico La Repubblica y la revista LEspresso. Así lo ha sentenciado el Tribunal de Milán, que ha condenado al primer ministro italiano a pagar 750 millones de euros a través de su emporio Fininvest a su principal rival en el mundo editorial.

En 2007, el abogado Cesare Previti, la mano derecha de Berlusconi, fue condenado en firme a seis años de cárcel por el soborno al juez que falló a favor de Fininvest en el caso Mondadori. Sin embargo, Berlusconi fue exonerado.

En la actual sentencia que a diferencia de la anterior no tiene consecuencias penales, sino tan sólo civiles, el tribunal estimó que es imposible que el vértice de Fininvest desconociese la corrupción. 'No es imaginable en modo alguno escribe el juez Raimondo Mesiano en la motivación de la sentencia que una transacción por importe de 2.732.868 dólares pudiese ser decidida y efectuada sin que su representante legal [Berlusconi], que era además el administrador de Fininvest, lo supiese y lo aceptase'.

El primer ministro ha recibido con tanta alarma la sentencia que ha llegado a decir a sus amigos que tiene ganas de irse de Italia: 'Lo haría si no fuera justo eso lo que desean mis enemigos'.

La Liga Norte está 'preparada' para ir a unas elecciones anticipadas

La condena no ha sido sólo un duro golpe político y judicial para Il Cavaliere, sino que también afecta a su cartera: para pagar la multa, Fininvest deberá aportar toda la liquidez de la que dispone a través de sus sociedades, que van desde la televisión Mediaset a la editorial Mondadori, pasando por las finanzas Medio-lanum. Además, deberá pedir un crédito de unos 30 millones más, según cálculos avanzados por La Stampa.

Los abogados de Fininvest han anunciado que recurrirán la sentencia y preparan alegaciones para pedir que la indemnización se suspenda mientras se tramita el recurso.

Mientras, De Benedetti se consolaba ayer con la subida en bolsa de las acciones de su grupo, pero afirmaba que la indemnización no le 'compensa' por 'no haber podido realizar el proyecto que habría creado el primer grupo editorial italiano.

El amago de dimisión de Berlusconi, filtrado por la prensa italiana, fue aprovechado inmediatamente por Umberto Bossi, líder de la Liga Norte y su socio en el Gobierno, para decir que la formación está 'preparada' para ir a elecciones anticipadas. Menos preparado estaría el principal partido en la oposición, el Demócrata, que ni siquiera tiene un líder claro: su secretario general, tras la dimisión de Walter Veltroni en febrero, es Dario Franceschini, pero su rival en el partido, Pier Luigi Bersani, espera tomar las riendas, gracias al apoyo de las bases, a finales de mes.

También el partido de Berlusconi, el Pueblo de la Libertad, aumentó la presión al declarar que 'se está intentando contrastar la voluntad democrática del pueblo italiano con medios impropios'. Por ahora, las encuestas de opinión siguen dando mayoría a Berlusconi, aunque con una ligera caída tras los escándalos.

'Berlusconi no podía desconocer la transacción', dice la sentencia

El premier anunció públicamente ayer, no obstante, que se quedará en el poder: 'Sepan todos los opositores que el Gobierno llevará a término su misión de cinco años y no hay nada que pueda hacernos traicionar el mandato que los italianos nos han conferido', dijo. Y eso a pesar de que, según aseguró, está 'literalmente anonadado' por una sentencia que considera 'una enormidad jurídica'.

Berlusconi asegura a su entorno que hay un complot contra él desde que su mujer, Verónica, anunció su divorcio y desde que la justicia de Bari empezó a investigar sus encuentros con prostitutas. Y eso que él mismo persigue judicialmente a La Repubblica, uno de los diarios más críticos con él.

Los medios afines a Il Cavaliere, como los periódicos Il Giornale propiedad de la familia Berlusconi o Libero se hacen eco de esas presuntas conspiraciones.

Berlusconi acusa también a los jueces de ser 'comunistas' que le persiguen por motivos políticos, entre otras cosas por sentenciar que sobornó a su abogado, David Mills, para que mintiera en un juicio o por investigar sus conexiones con la mafia. Ahora, Bossi intenta dar la vuelta a la tortilla y asegura que es la mafia la que está detrás de los problemas del premier: 'Hemos hecho leyes durísimas contra la mafia y el riesgo era que la tomara con Berlusconi. Las prostitutas las mueve la mafia', dijo.

‘Caso mills’
Soborno para cometer perjurio
En febrero de 2009, el Tribunal de Milán considero probado que el primer ministro italiano sobornó a uno de sus abogados, el británico David Mills, con 600.000 dólares (440.000 euros) para que cometiera perjurio en su favor. El falso testimonio de Mills exoneró a Berlusconi de su responsabilidad en el ‘caso All Iberian’ y en otro proceso por corrupción de funcionarios del Fisco italiano. Mills fue condenado a cuatro años y medio de cárcel. El Tribunal, que había imputado a Berlusconi por corromper al letrado, tuvo que paralizar la causa contra él debido a la ‘ley Alfano’. Si el Tribunal Constitucional revoca esta ley, Berlusconi será juzgado.

‘Caso mediaset’
Fraude y blanqueo de dinero
El origen del ‘caso Mediaset’ fue la compraventa de los derechos de emisión de películas estadounidenses por parte de Mediaset, el emporio de medios de comunicación de Berlusconi, por un valor de 470 millones de euros. En 2006, el Tribunal de Milán –la bestia negra de Berlusconi– imputó al que entonces era jefe de la oposición por fraude y blanqueo de dinero. La Fiscalía cree que Mediaset aumentaba de forma artificial el precio real de los derechos televisivos, un dinero que luego se desviaba a cuentas en paraísos fiscales. Este fraude permitió a Mediaset obtener cerca de 280 millones de euros y eludir el pago de impuestos de unos 170 millones de euros entre 1994 y 1996. También este caso está paralizado en espera de la resolución sobre la constitucionalidad de la ‘ley Alfano’.

Telecinco
Fraude fiscal, falsedad documental y violación de la legislación sobre la propiedad de los medios
El juez Baltasar Garzón imputó en 2001 al magnate italiano, y a su socio Marcello Dell’Utri, de cuatro delitos de fraude fiscal, por un valor cercano a los 2.400 millones de pesetas, y seis de falsedad en documento público por su gestión de la cadena de televisión española Telecinco entre 1991 y 1993. La empresa de Berlusconi defraudó masivamente a Hacienda mediante el impago del IVA y el impuesto de sociedades en ese período. No sólo eso; en el suplicatorio que Garzón elevó en vano en 2001 al Gobierno italiano para que levantara la inmunidad al primer ministro, se detalla cómo el millonario violó la legislación española sobre televisiones privadas. Una cláusula de esta ley impedía a los socios poseer más del 25% del capital, con el objetivo de evitar la concentración de los medios de comunicación y asegurar su independencia. A través de operaciones encubiertas y diversos testaferros –entre ellos, el catalán Javier de la Rosa–, Fininvest llegó a ostentar en 1995 hasta un 88% del capital de Telecinco. En 2006, Garzón intentó reactivar esta causa a petición de la Fiscalía Anticorrupción, pero, a día de hoy, ‘Il Cavaliere’ no ha respondido por estos delitos.

‘All iberian’
Financiación ilegal de partidos
Según el Tribunal de Milán, ‘All Iberian’ era el nombre de una sociedad ficticia que el emporio de Berlusconi utilizaba para sus pagos ilegales. El magnate utilizó esta tapadera para financiar ilegalmente al Partido Socialista de Bettino Craxi, entonces primer ministro, entre 1991 y 1992, a cambio de una serie de leyes que le permitieron construir su imperio mediático. ‘Il Cavaliere’ fue condenado a dos años y cuatro meses de prisión en primera instancia, pero la lentitud de la Justicia italiana provocó que el delito prescribiera antes del juicio en apelación. Sin embargo, los magistrados obligaron al magnate a pagar las costas y señalaron, en la sentencia definitiva, que “las operaciones de All Iberian fueron llevadas a cabo desde la cúpula de Fininvest, con la participación relevante de Berlusconi, como presidente y propietario”. El texto afirma que “No se desprende que el imputado sea ajeno (a los delitos)”.

Mafia
Relaciones con la Cosa Nostra
La Fiscalía de Florencia y Caltanissetta, que indagaba sobre los autores intelectuales de los asesinatos de los jueces Falcone y Borsellino en 1992, investigó a Berlusconi y Marcello Dell’Utri por presunta colaboración en asociación mafiosa y blanqueo de dinero. Aunque la causa se archivó porque la instrucción sobrepasó el plazo legal, el juez de Florencia, Giuseppe Soresina, considero que el primer ministro “mantuvo relaciones no meramente episódicas con los criminales a los que se puede atribuir los crímenes”. En otra sentencia, la del Tribunal de Apelación de Caltanissetta del 23 de junio de 2001, que condenó a 37 jefes mafiosos, se puede leer que la mafia estableció con ‘Il Cavaliere’ y Dell’Utri “una relación fructífera cuando menos desde el punto de vista económico”.

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