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Berlusconi, investigado por si indujo a la prostitución

Las jóvenes que acudían a sus fiestas podrían haber recibido dinero por ello

SANDRA BUXADERAS

La Fiscalía de Bari está investigando si alguna de las jóvenes que acudieron a las fiestas de Silvio Berlusconi en su palacio particular en Roma, conocido como Grazzioli, o en su mansión Villa Certosa, en Cerdeña, recibió dineropor ello.

Lo destapó ayer el periódico Corriere della Sera, quién también publica una entrevista a una joven, Patrizia dAddario, que asegura haber pasado la noche en palacio Grazzioli. Según confirmó el diario La Repubblica, la Fiscalía quiere saber si hubo delito de inducción a la prostitución por parte del primer ministro o de su entorno por pedir a estas mujeres que fueran a las fiestas a cambio de dinero.

La Justicia se interesó por el caso a raíz de unas escuchas telefónicas en la investigación por presunta corrupción de dos empresarios de la ciudad de Bari, Giampaolo y Claudio Tarantini, que supuestamente recibieron adjudicaciones a cambio de comisiones. Giampaolo es vecino de Berlusconi en Cerdeña, pues también posee una mansión en la Costa Esmeralda.

En la entrevista, DAddario sostiene que Giampaolo la contactó en octubre de 2008 para ir a una fiesta en el palacio Grazzioli bajo el nombre de Alessia y le prometió 2.000 euros. Pero como no se quedó toda la noche, le dio sólo la mitad. DAddario acudió una segunda vez, el día de las eleccionesen Estados Unidos, y esta vez sí pasó la noche en la residencia del primer ministro. "Tengo grabaciones de los dos encuentros", asegura.

También cuenta que el partido de Berlusconi, el Pueblo de la Libertad (PdL), la metió en las listas europeas, pero al protestar la mujer del primer ministro por el uso de mujeres bellas en política, la reciclaron en las listas municipales. DAddario afirma que en sus encuentros sólo buscaba que el primer ministro le arreglara los permisos para una vivienda y se sintió "utilizada" pues nunca hubo respuesta.

Berlusconi afirmó ayer que se trata de "basura", mientras que su abogado aseguró que, "aun no siendo ciertos" los hechos, Berlusconi no hubiera cometido delito de inducción a la prostitución si hubiera sido el "usuario final", y no el intermediario.

La noticia cayó como una bomba en el entorno de Il Cavaliere, que hacía días que se revolvía inquieto por unas declaraciones del ex primer ministro comunista Massimo dAlema, animando a la oposición a estar preparada para responder a "una sacudida" que iba a afectar al primer ministro. El entorno de Berlusconi sospechaba ya que el golpe le vendría de la justicia de Bari, la capital de Apulia, y ayer culpó a dAlema de haber incitado a los magistrados, pues tiene en Bari buenos contactos. DAlema respondió que no sabía nada y amenazó con querellas.