Público
Público

Bernanke seguirá otros cuatro años al frente de la Fed

El Senado de EEUU aprueba su reelección con un amplio margen

ISABEL PIQUER

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, fue finalmente reconfirmado ayer, después de que su puesto peligrara tras el descalabro electoral de los demócratas en Massa-chusetts. Bernanke, que el pasado diciembre fue elegido hombre del año por Time, estuvo a punto de pagar los platos rotos de la frustración de una opinión pública angustiada por el paro y de un partido en el poder, en busca de un chivo expiatorio, preocupado por su caída en las encuestas.

Fue casi al límite del mandato de Bernanke, que terminaba este domingo. El Senado le ha dado otros cuatro años al frente de la Reserva Federal, por un margen mayor de lo esperado (70 votos frente a 30), tras una semana de intensa negociación en la que participó el propio presidente Obama.

La repentina caída de popularidad de Bernanke en Washington, que hace poco le alababa por haber salvado al país del abismo financiero, no se debió sólo a Massachusetts. La semana anterior, la nueva iniciativa de Obama contra los bancos se interpretó como un ajuste dentro del equipo de gobierno: Bernanke y el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, demasiado identificados con un rescate financiero impopular, dejaban paso al gurú presidencial en economía y ex jefe de la Fed, Paul Volcker.

Parece poco probable que Obama prescinda de algún miembro de su equipo económico

El propio Geithner sintió en sus carnes los nuevos vientos de crítica cuando el pasado miércoles tuvo que defender su actuación en el rescate de la aseguradora AIG ante una comisión legislativa bastante hostil. En un ambiente de sálvese quien pueda, Bernanke, que llegó a su puesto de la mano del entonces presidente George Bush, fue el blanco fácil de unos congresistas asustados por las elecciones legislativas de noviembre. Era una diana perfecta para una dosis de populismo electoral.

A medio plazo, parece poco probable que Obama prescinda de algún miembro de su equipo económico y en todo caso no será Bernanke. La nueva reforma financiera que se debate en el Congreso otorga a la Fed nuevos poderes de control. Y la Casa Blanca no puede permitirse ponerlos en manos de un recién llegado, diez meses antes de unas elecciones complicadas.

Ahora que la economía estadounidense ha dado indicios de recuperación, la Reserva Federal podrá centrarse este año en cómo y cuándo cerrará el plan de gastos extraordinarios adoptado para combatir la crisis. Y será Bernanke quien encabece esa gestión.

Más noticias de Política y Sociedad