Público
Público

Blanco: "Espero que mi caso sirva para que el infundio deje de ser un instrumento político"

El exministro celebra el archivo de la causa contra él por el 'caso Campeón', y considera que "la verdad se ha abierto camino". Quien fuera la mano derecha de Zapatero pide disculpas si "alguna vez" no respet&oacu

IÑIGO ADURIZ

Aliviado, ufano y, sobre todo, permanentemente sonriente. De esta guisa se ha presentado este jueves el exministro y diputado socialista José Blanco ante los medios de comunicación en su primera comparecencia pública tras conocer la decisión del Tribunal Supremo de archivar la causa abierta contra él en el marco del caso Campeón por tráfico de influcencias. "Han sido dos años duros, difíciles, muy difíciles", ha recordado quien durante años fue en el PSOE la mano derecha del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Pero, por fin, ha venido a decir, "la verdad se ha abierto camino". 

Casi 22 meses después de que el Alto Tribunal iniciara su investigación sobre el exministro, Blanco se reconoce como "injustamente acusado" y como una "víctima de un infundio político que ha fracasado" pertrechado por el empresario Jorge Dorribo. Y es que el entorno del exnúmero dos de los socialistas han querido recordar que su supuesta implicación salió a la luz el primer día de la campaña electoral para las generales de 2011 en las que resultó vencedor el PP de Mariano Rajoy.

Blanco considera que su experiencia puede tener algún fin, en un momento de absoluto descrédito de la política y en plena proliferación de supuestos casos de corrupción: "Que sirva para que el infundio deje de ser un instrumento político", ha deseado. Así, ha reiterado que estos casi dos años le han servido para "reflexionar" acerca de la presunción de inocencia que, en su caso, no fue respetada por diferentes sectores. El exministro ha reconocido que él tampoco la respetó siempre y por eso ha querido pedir disculpas.

En todo caso, no ha querido comparar su situación con la de Rajoy, para quien el PSOE ha pedido la dimisión por su supuesta implicación en un caso de financiación irregular del PP y por el supuesto cobro de dinero del partido de manera ilegal. "No hay que confundir situaciones ni hechos", ha sentenciado.

Para Blanco se abre ahora "un tiempo nuevo" lejos de la primera línea de la política, como ya anunció que permanecería en 2011. Por eso, ha querido dejar claro que no está entre sus intenciones la de presentarse a las primarias que celebrará el próximo mes de septiembre su federación, el PSdeG, para elegir a su nuevo líder, y ha anunciado su deseo de ser el "primer avalista" del aspirante a ese proceso y presidente de la Diputación de Lugo, José Ramón Gómez Besteiro.

Mañana, el exvicesecretario general del PSOE se irá de vacaciones a la Illa de Arousa. Serán las primeras que se coja, según ha dicho, "desde hace muchos años". Pero antes, ha querido manifestar su gratitud hacia quienes se han interesado por su situación y le han manifestado su apoyo. Entre ellos, ha remarcado, hay incluso "dirigentes del PP" que hoy mismo le han llamado para felicitarle. No ha querido dar nombres.

Desde su propio partido no se han hecho esperar las reacciones. Su máximo líder, Alfredo Pérez Rubalcaba, de viaje de trabajo en Canarias, ha mostrado su satisfacción por el fallo del Supremo y ha recordado que ha puesto "las manos en el fuego" por el exnúmero dos del PSOE "muchas veces". "Siempre creí en él", ha añadido por su parte la hoy número dos de los socialistas, Elena Valenciano, en su cuenta de Facebook.

 

Más noticias de Política y Sociedad