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Botella se juega su futuro político en Buenos Aires

Las opciones de la alcaldesa de Madrid para ser la candidata del PP al ayuntamiento se alejarían el sábado si la candidatura española pierde los Juegos Olímpicos de 2020.  

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La elección de la ciudad que acogerá los Juegos Olímpicos en 2020, que se conocerá este sábado en Buenos Aires, tiene un protagonismo político añadido e indirecto: la candidatura de Ana Botella al Ayuntamiento de Madrid en las municipales de 2015. La alcaldesa, aunque públicamente evita contestar a este asunto y trata de restarle importancia, sabe que si Madrid se lleva finalmente la celebración de las olimpiadas dentro de siete años, habrá sumado una potente baza para poner freno a las pretensiones de otros y otras aspirantes, que se cuelan (voluntariamente o no) en las quinielas sobre esta candidatura. Las más recurrentes, Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes, que poco a poco se va recuperando del accidente que sufrió en moto este verano.

Cuando Botella accedió a la Alcaldía de la capital -que heredó en diciembre de 2011 de un Alberto Ruiz-Gallardón nombrado ministro de Justicia por Mariano Rajoy-, la mayoría de las encuestas la situaban como la número uno de su partido mejor valorada y más conocida por los madrileños. Hoy, sin embargo, las cosas han cambiado mucho y, aunque Botella está realizando una gestión cargada de polémicas -la última, anunciar que los músicos callejeros deberán someterse a pruebas de calidad-, su verdadero punto negro se sitúa en la noche del 1 de noviembre de 2012, cuando cinco chicas murieron en la avalancha del Madrid Arena.

El punto negro de Botella se sitúa en la noche en que cinco chicas murieron en el Madrid ArenaConforme avanzaba la investigación y se conocían las irregularidades de contratación y organización del concierto y después de 'haber dado la campanada' la alcaldesa con su fin de semana en un SPA en Portugal, horas después del siniestro, en el propio PP reconocen que pensaron que lo mejor es que la alcaldesa dimitiese; incluso, que lo iba a hacer, 'porque la presión era inmensa'. Pero no fue así -ella envió un mensaje claro asegurando que 'nunca' había pensado en irse-, y en ese momento, fue cuando empezó a informarse con insistencia de que Botella no sería la próxima candidata del PP al Ayuntamiento de Madrid.

En este sentido, algunos conservadores -aun reconociendo la débil posición de Botella en las encuestas que maneja el PP- achacan las noticias sobre el descarte de la regidora a filtraciones interesadas de quienes sí aspiran a este puesto, pues 'es muy pronto para saber quién ocupará ese puesto'. El primer nombre que surge es el de Esperanza Aguirre, cuyo interés por ser la alcaldesa de la capital viene ya de la etapa de Gallardón (otra cosa es que Rajoy lo autorizase, cuando el deseo del presidente pasa por relevarla al frente del PP de Madrid) También se habla, sin embargo, de una apuesta más renovadora, como la de la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, aunque, incluso, hay quien coloca de número uno en la lista municipal madrileña a la actual ministra de Sanidad, Ana Mato.

Mientras las quinielas y los intereses han seguido su ritmo, a veces, contradictorio, Ana Botella se ha volcado en la candidatura de Madrid para ser la sede de los Juegos Olímpicos en 2020, aunque en estos últimos días, las casas de apuestas hayan desinflado los ánimos del equipo que ha viajado y viajará a Buenos Aires dando como ganadora a Tokio. Si Madrid gana, Botella recuperaría sus posibilidades como candidata municipal -aunque tampoco las obtendría todas-. Pero si pierde, es probable que se quede sin ninguna.

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