Público
Público

Las cajas cambian a su número dos para relanzar el sector

Caruana aboga por convertir a las cajas en bancos para hacerlas "comprensibles"

V. ZAFRA

En medio de la tormenta que está cayendo sobre las cajas de ahorros, la patronal del sector (CECA) va a vivir otro cambio importante. No ha pasado ni un año desde que Isidro Fainé (presidente de La Caixa) sustituyera a Juan Ramón Quintás en la presidencia, y ahora va a haber cambio en el número dos, en el ejecutivo que lleva el día a día de la agrupación. José Antonio Olavarrieta, actual director general, cumple los 65 años el próximo 25 de febrero y la CECA eligió ayer al que será su sustituto a partir de marzo: José María Méndez, ahora director general adjunto.

El nombramiento de Méndez era prácticamente el movimiento natural; pero ha sido elegido especialmente por su gran conocimiento de la legislación financiera y su gran experiencia en la redacción de nuevas leyes, algo trascendental en un momento como este, en el que el sector se está redefiniendo por completo. Méndez no sólo ha sido la persona que ha dirigido desde la CECA las conversaciones con el Gobierno y el Banco de España sobre la nueva normativa que ahora rige al sector, sino que, además, entre 2000 y 2003 cuando Rodrigo Rato era ministro de Economía fue subdirector general de Legislación del Tesoro, por lo que por sus manos pasaron normativas tan importantes como la Ley Financiera. Méndez tiene por delante el gran reto de participar en el diseño de esta segunda oleada de reestructuración, que podría incluir un nuevo ajuste de la ley de cajas, y también tiene que redefinir las funciones de la CECA, ahora que la mayoría de cajas se van a convertir en bancos.

José María Méndez sustituirá a José Antonio Olavarrieta a partir de marzo

Precisamente, el presidente del Banco Internacional de Pagos y ex gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, abogó ayer en Madrid por la conversión de las cajas en bancos para que sean más "comprensibles" en los mercados y así puedan colocar su capital para elevar su solvencia. Además, dijo que España no es Irlanda aunque comparte con ese país "la incertidumbre y desconfianza de los mercados". Contra ello, pidió más reformas.

Más noticias de Política y Sociedad