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El cártel del Golfo saca a 53 narcos de la cárcel

Detenidos el director del penal y 39 celadores por facilitar la fuga

SERGIO RODRÍGUEZ

A los Zetas, el brazo armado del cártel del Golfo, no lo detienen ni los muros de una cárcel. Un comando de varias decenas de sus sicarios penetró ayer de madrugada en el penal de Cieneguillas, a las afueras de la ciudad de Zacatecas, y liberó a 53 de los suyos que cumplían allí penas por narcotráfico, secuestro e incluso asesinato de policías.

Lo hicieron sin disparar un solo tiro. La operación estuvo cuidadosamente planificada y para ello los narcos hicieron uso de los enormes medios materiales con los que cuentan. Según varios testigos, los sicarios llegaron a la prisión un penal de seguridad media a bordo de una decena de camionetas que lucían escudos de la Agencia Federal de Investigación mexicana.

Los delincuentes, cuyo número oscila entre 30 y 80 según los diferentes testigos, entraron en la prisión disfrazados con uniformes de esa agencia federal.

Seis de estos falsos agentes consiguieron que se franqueara el paso a los demás, tras informar a la aduana de la cárcelel control de acceso de que se trataba de una operación oficial de revisión del centro penitenciario.

Las camionetas penetraron inmediatamente en el recinto y se llevaron a los 53 reos en apenas unos minutos, mientras un helicóptero del cártel sobrevolaba la cárcel.

La facilidad con la que los delincuentes lograron su objetivo despertó inmediatamente la sospecha de que los narcos contaban con complicidades entre el personal de la cárcel. La gobernadora del estado, Amalia García, ordenó la detención del director del penal, Eduardo Romero, y de otros 39 funcionarios.

Horas después, la policía detuvo a seis de los presos fugados, lo que, en realidad, podría formar parte del plan de Los Zetas. En este tipo de operaciones, la banda suele llevarse a presos que no forman parte del cártel para abandonarlos posteriormente, con el fin de despistar a las fuerzas de seguridad.

Hace una semana, el ex gobernador de Zacatecas, Ricardo Monreal militante del Partido de la Revolución Democrática (PRD) al igual que su sucesora criticó el hecho de que durante el gobierno de ésta se hayan fortalecido los cárteles de la droga. Monreal denunció además la corrupción de numerosos funcionarios de ese estado.

Esta operación del narcotráfico para liberar a varios de sus presos no ha sido la única esta semana. El viernes en la madrugada, en Coatzacoalcos, Veracruz, 30 Zetas, también disfrazados con el uniforme de la Agencia Federal de Investigación, entraron al penal de Duport Ostión y liberaron a varios presos.

La impunidad con la que los cárteles de la droga burlan a la endeble Justicia mexicana y la rampante corrupción de la clase política ha suscitado estos últimos días las críticas de prominentes personalidades del país.

Empresarios como Carlos Ahumada, el ex presidente Miguel de la Madrid y el ex candidato a la Presidencia Roberto Madrazo han denostado no sólo la corrupción y los vínculos del narcotráfico con la política, sino también la utilización del Ejército, la Policía y la Judicatura como herramientas del poder para cobrarse la venganza.

El resultado es la desafección de los mexicanos con respecto a la política. La facilidad con la que los narcos se escapan de las cárceles pone en evidencia lo cerca que está el crimen organizado de dominar al Estado mexicano.

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