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"Casual Day", ácida comedia sobre las relaciones de poder en el mundo laboral

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El realizador Max Lemcke compite por el premio Nuevos Directores del Festival de San Sebastián con "Casual Day", una ácida comedia sobre las relaciones de poder y las tensiones del mundo laboral en la que destaca el trabajo coral de su grupo de actores, con un fantástico Juan Diego a la cabeza.

Este segundo largometraje de Lemcke, programado en la Sección Zabaltegi del certamen donostiarra, cuenta además en su ficha artística con Luis Tosar, Alberto San Juan, Javier Ríos, Alex Angulo, Estíbaliz Gabilondo, Secun de la Rosa, Arturo Valls, Malena Alterio, Carlos Kaniowsky, Mikel Losada y Marta Etura.

Todos sus personajes son trabajadores de la empresa de José Antonio (Juan Diego), que asisten a un "casual day" en el campo, una jornada de asueto en la que jefes y empleados juegan supuestamente a estar en el mismo lado, pero durante la cual quedará claro quienes son los que mandan y quienes los machacados.

No se trata de un filme de buenos y malos. Cada personaje, ya esté arriba o abajo, irá desvelando poco a poco sus más o menos pequeñas miserias en situaciones que, pese a su dureza o patetismo, mueven a la hilaridad.

Este pequeño grupo es un conjunto de estereotipos, desde el pelota, el manipulador, el agraviado y el machista hasta el que representa el máximo responsable de la empresa, un hombre con unos principios basados en el amor a la familia y la falta de escrúpulos.

El débil e indeciso es Ruy (Javier Ríos), futuro yerno de José Antonio, que tendrá que decidir si el conformismo puede ser también una forma de vida, a cambio de un coche de lujo y de soportar ser el convidado de piedra en las conversaciones-monólogo del padre de su novia, una celosa compulsiva que le telefonea constantemente.

"Son personajes que fluyen y son de verdad", aseguró a Efe Juan Diego, quien dijo que "Casual Day" es un reflejo de que "vamos a peor", de que los efectos de la globalización en las empresas son "absolutamente devastadores".

"Eso no es un modelo ni de existir ni de construir", añadió el actor.

Aunque algún personaje se salvará finalmente de la quema, el filme tiene un poso descorazonador, pero nada alejado de lo cotidiano, según su director, quien explicó a Efe que entre el material recopilado para preparar la película había situaciones tomadas de la vida real que no incluyeron porque, de lo absurdas, iban a parecer exageradas e increíbles.

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