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El CGPJ busca a contrarreloj una salida a la crisis causada por Dívar

EFE

Los vocales del Consejo General del Poder Judicial intentan cerrar a contrarreloj una postura común ante el pleno extraordinario en el que su presidente, Carlos Dívar, dará explicaciones sobre los gastos de sus viajes a Marbella, que han colocado a este órgano en la situación más delicada de su historia.

Así lo admiten fuentes del propio órgano de gobierno de los jueces, que aseguran que los vocales esperan mañana de Dívar una explicación "política" de su actuación que vaya más allá de la mera justificación de sus gastos -una vez que la Fiscalía ha dicho que no tienen relevancia penal-, aunque saben que en el ánimo del presidente del Consejo no está dimitir.

Desde que el pasado lunes la Fiscalía archivó la denuncia presentada por el vocal José Manuel Gómez Benítez contra Dívar por los gastos de sus viajes a Marbella cargados al CGPJ y se convocara el pleno extraordinario mañana, los despachos del Consejo han sido un continúo vaivén de reuniones y contactos informales en busca de una posición común y, más o menos, mayoritaria.

Ninguno de los miembros del CGPJ oculta su preocupación, en algunos casos hasta malestar, por el daño que la denuncia de Gómez Benítez, designado a propuesta del PSOE, ha causado a la institución e incluso al Poder Judicial.

A estas alturas, según las fuentes del Consejo consultadas por Efe, la opinión generalizada en el CGPJ es que esta crisis ha colocado al órgano de gobierno de los jueces en "la situación más delicada de su historia" y que del pleno de mañana debe salir alguna resolución que lave la imagen de la institución ante la opinión pública.

Sin embargo, además de quienes creen que el presidente del CGPJ debería ofrecer algo más que una disculpa, hay un sector de los vocales que considera que Gómez Benítez ha actuado con "deslealtad" por haberse dirigido a la Fiscalía antes de abordar la cuestión en el seno del Consejo.

En cualquier caso, muchos coinciden en que mañana se debería aprobar algún acuerdo para reforzar la transparencia del Consejo y, según han informado a Efe otras fuentes del CGPJ, ya ha circulado entre los vocales un documento en el que se proponen medidas para dotar al órgano de gobierno de los jueces de un mayor control en materia de gastos.

El propio Gómez Benítez ya propuso al Consejo que cambiara su normativa, vigente desde 1996, que autoriza las justificaciones de viaje sin necesidad de hacer constar el motivo concreto de la actividad que provoca el desplazamiento, y previsiblemente esa propuesta, o una similar, volverá a ponerse sobre la mesa en el pleno de mañana.

Los vocales llegan además al pleno después de que asociaciones como Jueces para la Democracia o la Unión Progresista de Fiscales, a las que pertenecen algunos de ellos, hayan exigido la dimisión de Dívar e incluso que sean los miembros del CGPJ, que le votaron como presidente, quienes ahora "reparen" el daño causado.

Pese a ello, las fuentes consultadas ven improbable que el pleno extraordinario se salde con la salida de Dívar, primero porque en su ánimo no está dimitir y luego porque no parece que nadie vaya a pedirle su renuncia, con excepción tal vez del propio Gómez Benítez.

Según las normas del Consejo, los vocales pueden plantear la reprobación del presidente, pero para que ésta saliera adelante se necesitaría una mayoría reforzada de 13 votos de los 20 vocales que componen un CGPJ que no se caracteriza por su facilidad para llegar a consensos amplios, como puede comprobarse a la hora de abordar determinados nombramientos judiciales.

Además, según las mismas fuentes, muchos vocales se cuestionan la oportunidad de provocar la salida de Dívar con el argumento de que, después de los episodios que han afectado en los últimos tiempos a la Casa Real y con otra crisis abierta en el Tribunal Constitucional por el bloqueo de su renovación, lo último que haría falta es que cayera la cabeza del tercer poder del Estado.