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Los científicos contradicen a la reina

La comunidad científica, poco dada a participar en la opinión pública, salió en cambio ayer a la palestra para defender la teoría biológica de la creación de la vida

MARTA HUALDE

La comunidad científica, poco dada a participar en la opinión pública, salió en cambio ayer a la palestra para defender la teoría biológica de la creación de la vida y el Universo frente al creacionismo que subyace en las declaraciones de la reina.

El astrofísico y director del planetario de Pamplona, Javier Armentia, considera "un absurdo" que la reina apueste por la religión para enseñar el origen de la vida. "La religión es lo más lejano a un conocimiento cierto", afirmó. A su juicio, es "triste, desafortunado y vergonzoso" que un personaje de Estado se manifieste así, porque "la religión debe sacarse de la escuela".

Defiende un aumento de la enseñanza científica en los colegios, como formación de ciudadanos capaces de discernir entre lo falso y lo verdadero.El biólogo y ex presidente del CSIC Emilio Muñoz, que ocupó varios cargos políticos, apostó por confrontar el origen del mundo con distintas ideas y mostró su preocupación por la gente que se educa bajo visiones únicas, como las confesionales.

Para los niños, ve preferible que se les forme en la diversidad, porque de esa manera se adquiere riqueza y luego pueden elegir. A su juicio, "hubiera sido mejor que la reina no se pronunciara como lo ha hecho [en el libro]".

Tampoco el ex secretario de Estado de Investigación Miguel Ángel Quintanilla está de acuerdo con la reina, cuya opinión respeta, pero como idea privada, no como doctrina exportable. "En este punto, se equivoca", afirmó. Quintanilla aboga por dar "una imagen realista del Universo", en lugar de "contar cuentos y mentiras".

Así, rechaza instaurar la religión como una alternativa a la visión científica. "En la escuela se deben enseñar valores sólidos para la convivencia de la Constitución, no religiosos", concluyó Quintanilla.

Numerosas asociaciones laicas mostraron ayer un rechazo rotundo a las manifestaciones de la reina Sofía a favor de impartir la religión en la escuela. Firmes defensores de sacar esta enseñanza del sistema educativo, creen que, por pertenecer a la Monarquía, no puede tomar partido en temas polémicos como éste.

Para el presidente de la Fundación Cives, Victorino Mayoral, comete un "grave error" al adoptar, en un Estado aconfesional, una postura a favor de la enseñanza confesional y de las teorías religiosas sobre el origen del hombre. "Se introduce en dos temas de discordia y no beneficia a su pacificación, sino que contribuye a acelerar el conflicto", lamentó Mayoral.

El presidente de Cives cree que la reina habla como si perdurara la monarquía católica que, precisa, "es un concepto sobrepasado". "Recuerda a una época en la que, desde Palacio, se daban orientaciones con carácter intervencionista", alertó.

El presidente de la plataforma Europa Laica, Francisco Delgado, sostenía también que la consorte del jefe del Estado tendría que ser más cuidadosa con estos temas. Según Delgado, las convicciones confesionales pertenecen el ámbito privado, mientras que en la escuela se puede enseñar la historia de las religiones. "Demuestra un gran desconocimiento de qué es lo que está pasando en la escuela", dijo.

De forma similar se expresó el presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Padres de Alumnos, Pedro Rascón: "La Monarquía debería permanecer neutra". Rascón, no obstante, respira tranquilo, cree que son opiniones personales y que la institución no tiene "poder decisorio".

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