Público
Público

Científicos en el punto de mira

Investigadores de EEUU se manifiestan contra los ataques de grupos contrarios al uso de animales en laboratorios

NUÑO DOMÍNGUEZ

La investigación con animales se está convirtiendo en una actividad de riesgo en algunas universidades de Estados Unidos. Desde hace unos años, cada vez más científicos sufren ataques con cócteles molotov, amenazas anónimas y otras agresiones por parte de radicales opuestos al uso de animales en laboratorios. Un grupo llamado Brigada de Liberación Animal, cuyos comunicados publica la web del Frente de Liberación Animal (ALF) un movimiento que agrupa a activistas de todo el mundo, ya ha reivindicado varios ataques. En EEUU el ALF es sospechoso de cientos de delitos y destrozos por valor de varios millones de dólares, según el FBI.

"Vamos ir a por ti cuando menos te lo esperes y no sólo vamos dañar tu propiedad", decía un comunicado de la Brigada de Liberación Animal publicado en la web de ALF el pasado marzo. El mensaje iba dirigido al profesor de psicología de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) David Jentsch, cuyo coche había sido incendiado a la puerta de su casa unos días antes.

Jentsch es la víctima más reciente en un goteo de ataques perpetrados contra investigadores de la UCLA. En febrero de 2008, un cóctel molotov estalló en el portal de una investigadora. Meses antes alguien había inundado su sótano con una manguera. El año anterior, otro investigador de la misma universidad encontró un artefacto explosivo bajo su coche antes de que estallara. Poco después, su mujer recibió un paquete con cuchillas de afeitar y una nota que decía: "Vamos a hacerte lo mismo que hace tu marido a los animales". En 2006, otro investigador decidió dejar la investigación con primates después de sufrir varios ataques en su domicilio. California, el estado más afectado por estos ataques, registró 21 incidentes el año pasado.

"Me han atacado porque represento a la universidad y a la investigación. Esta gente no está en contra mía, está en contra de todos nosotros", dice Jentsch, que usa primates para investigar los mecanismos neurológicos relacionados con la adicción a las drogas. El investigador ha decidido plantar cara a sus agresores y encabezará hoy una manifestación en defensa de la investigación biomédica a la que espera que asistan cientos de compañeros y estudiantes. El científico también ha fundado una sucursal de Pro-Test, una organización británica creada para hacer frente a ataques similares en el Reino Unido. Jentsch ha programado la protesta para que coincida con otra concentración convocada por una organización opuesta a la investigación con animales una hora antes, a las 19:30 hora española.

"Será una manifestación no violenta", advierte Jentsch. Lo mismo mantiene Elliot Katz, que preside la ONG En Defensa de los Animales (IDE, en inglés), responsable de la protesta contraria. Katz asegura que su organización no tiene ningún contacto con los grupos violentos y no apoya los ataques a científicos. Tampoco los condena. "No puedo criticarles por lo que hacen", explica. Afirma "comprender" que alguien use la violencia para luchar contra la investigación con animales. "Lo que sucede dentro de los laboratorios es una injusticia", opina.

Aunque los primeros ataques en UCLA se remontan a 2006, la comunidad académica no ha reaccionado hasta ahora pensando que la indiferencia era la mejor respuesta, explica Jentsch. Pero eso hizo más fuertes a los radicales. "Hemos dejado que nos avasallen", lamenta. "Ahora la gente siente que podemos hacer algo", apostilla.

Más noticias de Política y Sociedad