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El coche-bomba de ETA en Calahorra portaba 70 kilos de explosivos

Los investigadores creen que en la acción pudieron participar tres etraras

Atentado en La Rioja

PÚBLICO.ES / AGENCIAS

El coche-bomba que ETA hizo estallar ayer junto al cuartel de la Guardia Civil de Calahorra, atentado en el que participaron "varios individuos", estaba cargado con 70 kilos de material explosivo, según ha detallado el director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida.

Fuentes de la investigación han señalado que la estimación de la cantidad de explosivo utilizada por ETA en el atentado ha sido realizada en función de la distancia que se desplazó el coche-bomba al explotar.

En concreto la explosión del vehículo, un Honda Civic de color azul, que se encontraba estacionado en la calle General Gallarza de la localidad, provocó su desplazamiento unos 30 metros hasta el otro lado de la calle.

Se necesita tiempo

No hay que precipitarse. Por eso, y debido a que todavía "es pronto para determinar la composición" del explosivo, Mesquida ha pedido tiempo. Tiempo para conocer al detalle el contenido del material con el que ETA intentó atentar, para que los expertos puedan analizar el contenido de las cámaras de vigilancia de la zona donde se produjo el atentado y para que se puedan seguir "otras líneas de investigación", pese a que los primeros indicios apuntan a que "fueron varios individuos" los que participaron en la colocación del coche-bomba.

 

Mesquida ha desvelado que la pareja dueña del vehículo utilizado por ETA para cometer el atentado, hallada por la policía autónoma vasca en un monte de Álava,  "ha aportado algo de información", aunque ha evitado ofrecer más detalles.

Fuentes de la investigación han informado de que los técnicos en desactivación de explosivos continúan su trabajo para determinar con más exactitud el tipo de material utilizado por los terroristas que, según otras fuentes de la lucha antiterrorista, podría ser obra del "comando Vizcaya". Las fuerzas de seguridad creen que este comando, el más activo desde el fin de la tregua, es el responsable de la colocación ayer del coche-bomba.

Es la principal hipótesis que manejan los investigadores, que analizan las grabaciones de las cámaras de seguridad con las que cuenta el cuartel, contra el que ETA colocó esta cantidad "media-alta" de explosivos.

El cuartel apenas sufrió daños, pero sí los edificios y locales colindantes, además de varios coches.

Tres posibles etarras 

Las cámaras de seguridad han grabado al terrorista que aparcó el coche-bomba, pero los investigadores creen que en esta acción le pudieron acompañar otros dos etarras, que formarían parte de la infraestructura de ETA en Vizcaya, que parece "consolidarse" como estable.

Un comando que las fuerzas de seguridad consideran que sería el autor de más de la mitad de las acciones de la banda desde el fin de la tregua y que opera no sólo en Vizcaya, ya que, según fuentes de la lucha antiterrorista, podría haber participado también en otras acciones en Guipúzcoa y Logroño.

Las fuerzas de seguridad creen que este grupo estaría integrado por los "liberados" (a sueldo de la banda) Jurdan Martitegi y Arkaitz Goikoetxea, que contarían con el apoyo de una red de "legales" (no fichados por la Policía).

La imagen de Martitegi, quien tiene una altura cercana a los dos metros, aparece desde finales del pasado mes de febrero entre las fotografías de los terroristas más buscados. 

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