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Las Comisiones exhiben con humor e ironía sus críticas en más de 380 fallas

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Más de 380 fallas, en las que se han invertido cerca de nueve millones de euros, exhiben con humor e ironía sus críticas sobre las agresiones urbanísticas, el cambio climático, el AVE, las rebajas, el fútbol, la cirugía estética o el fuego sexual.

Los artistas falleros de cada comisión han dedicado la pasada madrugada a ultimar los detalles de los monumentos, algunos de ellos de hasta treinta metros de altura, para que cada figura estuviese en perfecto estado de revista ante la visita del jurado que esta misma tarde otorgará los premios.

Además de las complicadas formas que exhiben prácticamente las catorce fallas de la sección especial, el viento que ha soplado en Valencia en las últimas horas ha dificultado el montaje de algunos remates y ha derribado incluso grandes figuras de algunas de las fallas más espectaculares, como las del Ayuntamiento o Nou Campanar.

Es precisamente esta última, declarada la mejor de forma consecutiva en los últimos cuatro años, una de las más visitadas de toda la ciudad. Su creador, el artista Pedro Santaeulalia, ha sido capaz de finalizar un monumento de cerca de treinta metros de altura y un coste total que alcanza los 900.000 euros.

Bajo el lema "Cuanto cuento" esta falla repasa la actualidad que diariamente se puede contemplar a través de la televisión, la prensa o las revistas del corazón. Las dificultades económicas llegan con el monstruo "Euribor", los coches de Fórmula Uno invaden las calles y las "mentiras" en forma de hadas, brujas o gigantes están por todas partes.

Este monumento tiene veintiséis remates de entre seis y diez metros de altura, setenta "ninots" de unos dos metros y 150 figuras por debajo del medio metro. El motivo principal es un dragón de treinta metros de longitud, la pieza más grande que se ha hecho nunca para un monumento fallero, a cuyos lomos se desarrolla el argumento de esta composición.

Por presupuesto, la de Nou Campanar es la falla más cara de la ciudad, con más del doble que la que le sigue, con sus 900.000 euros frente a los 420.000 que ha costado la de Exposición-Micer Mascó o los 360.000 de la de Convento Jerusalén-Matemático Marzal.

Sólo el coste de la falla infantil de esta comisión, 180.000 euros, ya es superior al de otros monumentos de la sección especial, como por ejemplo el de Regne de Valencia-Duque de Calabria (178.000 euros) o el de Archiduque Carlos-Chiva (133.000 euros).

Sin embargo, el ingenio esta igualmente presente en todas las fallas, que desde puntos de vista y estilos bien diferentes hacen alusión a la erótica del fuego, el culto al cuerpo, el cambio climático, las propias fallas y sus excesos, las tribus urbanas o el Rey Jaime I, de cuyo nacimiento se cumplen 800 años.

Si bien la mayor parte de los monumentos falleros de la sección especial tienen en común la altura y grandiosidad, existen notables diferencias estéticas entre ellos y se pueden encontrar desde figuras escultóricas clásicas, de gran realismo, hasta otras más humorísticas, grotescas y rechonchas.

A mediodía, la mayor parte de turistas se han concentrado en las inmediaciones de la plaza del Ayuntamiento para presenciar la tradicional "mascletà". El buen tiempo y sobre todo el hecho de la coincidencia de Semana Santa han propiciado que las calles de Valencia se llenen más que en cualquier otra ocasión.