Público
Público

Las comunidades se ciñen al temario de la nueva materia de Ciencias

260.000 alumnos de bachillerato estudiarán la asignatura en el curso 2008-09

MARTA HUALDE

"¿La construcción de una nueva central nuclear en España necesitaría de un estudio de impacto ambiental? ¿Quién los regula?". Con este ejercicio práctico, uno de los libros de texto de Ciencias para el Mundo Contemporáneo persigue atraer la atención de los estudiantes hacia los conocimientos científicos. La nueva asignatura quiere divulgar la Ciencia de interés social a través del debate. Todos los alumnos de primero de Bachillerato, unos 260.000, deberán cursarla obligatoriamente a partir del próximo curso.

Se acabaron las excusas de "soy de letras" para justificar la ignorancia sobre temas científicos. Los estudiantes podrán formarse una opinión con las dos o tres horas semanales de la materia, según haya decidido su comunidad autónoma. La mayoría de los gobiernos regionales ha optado por dos, unas 70 horas anuales. Hay excepciones, como Andalucía, que ha apostado por tres. Robará un hueco a las materias optativas de cada modalidad de Bachillerato.

"Había un déficit de conocimiento científico en la rama de Humanidades", reconoce Emilio Pedrinaci, profesor de Ciencias y autor de una unidad de materiales docentes sobre el cambio climático de la nueva materia. A su juicio, es posible un acercamiento a "cuestiones de base científica" para cualquier persona con una mínima formación, prescindiendo de fórmulas y conocimientos teóricos que resultan "disuasorios" para los alumnos.

Los alumnos deberán plantear sus dudas a los profesores de Biología y Geología o Física y Química, encargados de impartir la asignatura, creada en la Ley Orgánica de Educación. La materia se divide en cinco bloques, según el contenido común diseñado por el Gobierno. Esta vez, las comunidades autónomas se han ceñido bastante al guión estatal. Aunque, a la mayoría les ha pillado el toro y ha aprobado su currículum poco antes de vacaciones. En el ministerio respiran tranquilos, tras los sustos por la batalla de algunas autonomías contra Educación para la Ciudadanía.

La Federación Española de Religiosos de Enseñanza no plantea muchas quejas y cree que se impartirá "con normalidad". No obstante, su secretario general, Manuel de Castro, no la ve necesaria desde el punto de vista didáctico. Opina que restará horas a otras materias, "hoy insuficientes", y algún contenido puede dar pie a valores no compartidos por todos.

"El proyecto respeta los derechos de las personas y la Constitución", tranquiliza el presidente de la Asociación Nacional de Editoriales de Libros de Texto, José Moyano. Pero agrega que la línea editorial conlleva matices, y así los ha publicado ya más de una decena de editoriales.

Esos matices se dejan notar levemente. Por ejemplo, algunos exponen las teorías sobre el origen de la vida sin valorar ni desterrar ninguna. Otros explican que, 200 años después de las primeras tesis de los naturalistas, "las ideas creacionistas vuelven a resurgir entre las comunidades religiosas más radicales".

En todo caso, coinciden en ser dinámicos. Incitan al análisis de noticias de prensa, a conectar el temario con el entorno cercano al alumno y hay muchos ejercicios prácticos con debate. "Si tuvieras 18 años, participarías en un ensayo clínico", plantea, por ejemplo, uno de los libros. Su éxito se comprobará a partir de septiembre.

«No se examinará en Selectividad», Luis Fernando Garrido, profesor de la nueva asignatura en el instituto Portada Alta de Málaga

1. ¿Qué le parece la nueva asignatura?Era necesaria. Los alumnos de Humanidades y Ciencias Sociales de Bachillerato no tienen ninguna asignatura científica mientras los de Ciencias sí que deben estudiar algunas humanísticas, como Filosofía o Historia. Los profesores estamos contentos de impartir conocimientos de Ciencias a los alumnos de Letras.

2. ¿Por qué es importante esta materia?Todo el mundo ha de tener una ligera idea de cuestiones como la contaminación atmosférica o el cambio climático. Hay que tener una mínima formación en Ciencias. No se trata de aprender ecuaciones ni hacer problemas, sino de divulgación científica. El currículum está bastante bien diseñado. Se tratan cosas que inciden directamente en lo que la gente habla.

3. ¿Cómo afrontarán los alumnos tener que estudiar otra asignatura?Depende fundamentalmente del entusiasmo y las ganas con las que la imparta el profesor. Está en su mano que les resulte atractiva e interesante a los alumnos. Para ello, debe impartirse con una metodología muy activa, con noticias de prensa, documentales y resolviendo las dudas que ellos tengan.

4. ¿Supondrá una carga adicional fuerte? No será tan exigente como las Matemáticas o la Física, pero tampoco se podrá aprobar con un trabajito. Se evaluará mediante pruebas escritas, pero también con proyectos, trabajos y la actitud hacia la materia. Pero no se examinará en Selectividad. 

Más noticias de Política y Sociedad