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Condenada una maestra por maltratar a sus alumnos

La profesora pegaba y ponía motes como 'gorda' y 'llorica'

JORDI SIRÉ

En un país habituado a que los profesores reciban insultos y amenazas, sorprende que la Justicia haya condenado a dos años de inhabilitación y una multa a una maestra del Colegio La Canonja (Tarragona) por vejar a sus alumnos. El juez considera probado no sólo el maltrato a golpe de collejas, empujones y arañazos a sus estudiantes durante el curso 2007-2008, sino también su tendencia a ponerles motes como 'pija', 'llorica' o 'gorda'. La Generalitat ya la había inhabilitado en febrero.

Los particulares métodos pedagógicos de Mar Ortiz, maestra interina de Primaria, llegaron a oídos del departamento de Educación y de un juzgado de Tarragona gracias a cuatro madres que, cruzando lo que parecían exageradas historias de sus hijos (la mayoría de 9 años de edad), les acabaron dando credibilidad.

El juez confirma la inhabilitación de dos años y le impone una multa

Según contaban los niños a sus padres, la profesora tenía por costumbre lanzar estuches a los alumnos en plena clase para que se callaran y, en cierta ocasión, mantuvo 'encerrada a una chica en el aula después de clase desplegando manos y piernas en la puerta para impedir que su madre la sacara', según recordaba ayer María a la salida del colegio. El director del centro dice haber recibido instrucciones de no hacer declaraciones. 'Este caso está zanjado y ha dejado de ser profesora nuestra', zanjó.

'A mi hijo de nueve años le dio un manotazo en la cabeza y cuando fui a hablar con ella me dijo que eso era una manera de hablar', exclamaba indignada Ana. 'Te explico más. En la agenda de mi hijo me ponía que tenía conductas agresivas y, al intentar que me lo razonara, me decía que no se acordaba de haberlo puesto y que no había sido para tanto', agregaba justo antes de que Joana rememorase las experiencias de un hermano que tuvo a Ortiz como tutora: 'Le llegó a golpear de tal modo que se topó contra una silla y se hizo un moratón de cuidado. Y a una chica le estiró del moño del pelo para hacerla salir', añadió.

«A mi hijo le dio un manotazo; me dijo que era una forma de hablar»

El cuadro era tan desolador que la sentencia del Juzgado, que la ha condenado a multas por valor aproximado de mil euros por diversas faltas de vejaciones continuadas y maltratos, remarca cómo los abusos afectaron psicológicamente a algunos alumnos y tilda de 'creíbles' sus versiones frente a la tesis de Ortiz. Según manifestó ayer la profesora a Público, las acusaciones que se le imputan y las gestiones de Educación para facilitarle su traslado a otro puesto son 'rotundamente falsas'. Ortiz defiende que 'la raíz del problema se encuentra en el caso de una alumna que, por pura envidia, obligó a todo un grupo a hacer el vacío a una de sus compañeras', y que cuando decidió atajar este caso de bullying, el Departamento le dio la espalda. 'Tan sólo pretendían crucificarme', añadió.

Como la situación en la Canonja comenzaba a ser insostenible, los servicios de Inspección de Educación acabaron abriendo un expediente a partir de las quejas de los padres y les acabaron dando la razón, hasta el punto de inhabilitar a Ortiz durante dos años para ejercer como maestra. En marzo de 2011 podrá volver a las aulas si supera un informe de idoneidad previo.

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