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Crece el interés de los empresarios españoles por Cuba ante la nueva política

EFE

El interés de los empresarios españoles por invertir en Cuba y buscar un negocio estable se ha disparado este año debido a las políticas liberalizadoras emprendidas por el sucesor del ex presidente Fidel Castro, su hermano Raúl, en los sectores del consumo y los servicios.

El consejero económico y comercial de España en Cuba, José Luis Lancho de León, así lo aseguró a EFE tras apuntar que estos cambios "acabarán arrastrando a otros" y que se ha iniciado un proceso en el que se irá avanzando poco a poco.

Las medidas liberalizadoras realizadas por Raúl Castro han afectado a dos campos: el del consumo y el de la producción.

En el ámbito del consumo de bienes y de servicios, los cubanos pueden comprar ya un móvil, un dvd o motocicletas, además de alquilar un coche u hospedarse en un hotel.

"Al menos se admite como moralmente aceptable determinados tipos de consumismo que han dejado de ser pecaminosos", apuntó Lancho de León durante el reciente Congreso para la Internacionalización Empresarial, Exporta 2008, organizado por el ICEX.

Sin embargo, señaló que esta apertura supone sólo un mayor grado de libertad para el ciudadano cubano porque la mayoría de la clase media "no puede acceder a estos consumos" por su bajo nivel salarial.

De esta forma la transición será "complicada" ya que en Cuba el sistema productivo es propiedad del Estado y es éste el que fija los precios y los salarios de todos los trabajadores.

"Todo es propiedad del Estado, desde las cafeterías hasta las zapaterías" -indicó- y esto conlleva un régimen de precios y salarios muy cerrado.

En este sentido, explicó que primero se deben cambiar estos dos sub-sistemas, el de precios y el de salarios, para que sean más libres y abiertos, lo que generaría una demanda que al final sería superior al actual abastecimiento de los mercados y que debería ser satisfecha o bien con la entrada de capital extranjero o bien con un aumento de la producción interna.

También, el economista chileno Daniel Kauffamn, dijo a EFE que hay "ciertas señales positivas iniciales" pero que todavía "queda por verse" una auténtica economía de mercado.

Señaló que para que los inversionistas extranjeros aumenten su presencia en Cuba, un país con once millones de habitantes, debe cambiar el marco regulatorio y proteger la propiedad privada, al inversionista privado.

"Lo más importante para el inversionista extranjero es la protección de la propiedad, porque si uno invierte en algo, los frutos de la inversión, excepto los impuestos, son suyos", dijo.

España es el primer país en inversión directa en Cuba y acapara casi el cien por cien del sector turístico y es el tercer país que más exporta a la isla, después de Venezuela y China.

En el 2007 la inversión española directa a Cuba creció el cuatro por ciento y las exportaciones alcanzaron casi los 670 millones de euros.

Cerca de trescientas empresas españolas están presentes en Cuba pero por ley todas se han implantado como sociedades mixtas ya que la mayoría del capital debe ser del Estado cubano aunque la capacidad de gestión sea española.

Tanto grandes empresas como pymes españolas están presentes en todo el territorio insular y en todos los sectores, desde el bancario hasta el portuario, pasando por el hotelero.

Sin embargo, José Luis Lancho de León, consideró que todavía queda un sector por explotar: la construcción.

Según dijo "es el momento", siempre y cuando se acepten las "reglas del régimen" de que las empresas españolas entren en este área, donde no están presentes, ya que hay un programa nuevo de construcción en el sector turístico y en el de las infraestructuras.

También, el sector agrícola es estratégico para invertir, ya que precisamente los cambios en el sistema productivo se han iniciado en la agricultura, dando más importancia a la propiedad privada de la tierra y aumentando la libertad de precios "pagados por el Estado" de algunos productos.