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La crecida del Ebro pasa por Zaragoza sin daños y con menos caudal del previsto

EFE

La cresta de la última crecida del Ebro ha pasado por la capital aragonesa sin causar daños, con una altura de 4,39 metros y con un caudal de 1.554,13 metros cúbicos por segundo, menor del esperado.

El mayor aforo del Ebro se registró a las 22.45 horas de ayer, según señala la Confederación Hidrográfica en su página web, tras lo que inició el descenso del nivel que a las 08.30 horas de la mañana se situaba en 4,31 metros y un caudal de 1.501 m3/sg.

La mayor crecida que registró el Ebro en la capital aragonesa el año pasado fue el 14 de febrero, con una altura de 4,50 metros y un caudal de 1.626 metros cúbicos por segundo.

El Ebro llegó a la capital aragonesa con menos aforo del previsto después de anegar unas 10.000 hectáreas de cultivos de los municipios ribereños aguas arriba del río, lo que ha vuelto a desatar las protestas de los agricultores, quienes reclaman la limpieza del cauce.

Hasta el momento, los únicos daños en infraestructuras del dominio hidráulico se han localizado tres kilómetros aguas arriba de la población de Remolinos, donde se han roto veinte metros de defensa.

La cresta se encuentra ahora aguas arriba de Pina de Ebro y a lo largo de la mañana llegará a Fuentes de Ebro y a media tarde a Gelsa.

Una vez que el pico llegue a la cola del embalse de Mequinenza, que suele tardar 24 horas desde su paso por Zaragoza, la CHE dará por concluido el episodio de crecida, han informado a Efe fuentes del organismo de cuenca.

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