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La crisis hipotecaria "muerde" los beneficios de los bancos nipones

EFE

Los principales bancos japoneses anunciaron hoy que la crisis de la hipotecas de alto riesgo ha provocado recortes millonarios en sus beneficios, a pesar de que el sector financiero nipón había asegurado que su exposición era mínima.

Los tres mayores bancos de Japón han declarado esta semana unas pérdidas conjuntas relacionadas con las denominadas "hipotecas basura" de Estados Unidos de casi 499.000 millones de yenes (51.877 millones de dólares) entre abril y diciembre.

Esta cantidad, aunque es muy inferior a las pérdidas sufridas por los sectores financieros en Estados Unidos y Europa, supone una rebaja de cerca de un tercio del beneficio neto combinado previsto por las tres entidades para todo el año fiscal 2007, que acaba el próximo marzo.

El grupo financiero Mitsubishi UFJ, el mayor banco por activos del país, informó hoy de que de abril a diciembre, ganó el 54,4 por ciento menos que en el mismo periodo del año anterior, hasta los 314.656 millones de yenes (2.948 millones de dólares).

Los otros dos megabancos japoneses, los grupos financieros Mizuho y Sumitomo Mitsui, también vieron sus cuentas de resultados fuertemente afectadas por el terremoto financiero internacional con epicentro en el sector inmobiliario estadounidense.

El primero reportó hoy una reducción del 32,2 por ciento de su beneficio neto entre abril y diciembre, multiplicando por cinco sus pérdidas por este motivo, mientras que el segundo, en este mismo período, vio sus ganancias recortadas en el 19,3 por ciento.

El sector bancario nipón, tradicionalmente conservador y poco dado al riesgo, había reiterado en varias ocasiones desde que el pasado agosto se desató la tormenta financiera, que su exposición a la crisis hipotecaria era muy reducida.

De hecho, la mayor parte de las pérdidas de estas entidades japonesas no están vinculadas directamente a las "hipotecas basura", según el desglose de sus informes empresariales, sino que están ligadas a otros productos financieros más complejos que incorporaban como activos secundarios este tipo de créditos.

Los efectos de la crisis no se están trasladando a otros sectores de la economía japonesa, como sucede en Estados Unidos, en donde las dificultades están empezando a dañar, entre otras, a las compañías aseguradoras de bonos, denominadas "monolines", y a enfriar el consumo doméstico en general.

Además, los perjuicios en los bancos nipones no son comparables con las pérdidas multimillonarias de los gigantes internacionales del sector como Citigroup, UBS, Morgan Stanley y Merrill Lynch.

Incluso, algunos bancos japoneses han visto en la crisis financiera global y la falta de liquidez de muchas otras entidades una oportunidad de ampliar su cuota de mercado en otras economías y extender su influencia.

Mizuho va adquirir acciones preferenciales de Merrill Lynch por valor de unos 1.200 millones de dólares, en la que será la primera participación de un banco japonés en una entidad bancaria estadounidense desde la explosión de la burbuja económica nipona a principios de los años 90.

Merrill Lynch, apretado por las pérdidas derivadas de su división crediticia, se vio obligado a recurrir a una inyección masiva de capital en la que tomaron parte varias entidades financieras privadas y varios fondos soberanos.

La participación de Mizuho, no obstante, seguirá siendo minoritaria en el gigante inversor ya que en el caso de canjear sus acciones preferenciales por títulos normales, su valor no alcanzaría el 2,5 por ciento del total del banco.

Las incertidumbres macroeconómicas internacionales de los últimos meses pueden acabar afectando a Japón, que se hallaba inmerso en un proceso de liberalización de su mercado financiero.

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