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Defensa reitera que persiguió y disparó a los piratas huidos

El capitán del Alakrana asegura que no escuchó los disparos sin aclarar que éstos se efectuaron a 1,6 kilómetros de la posición del barco

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El capitán del pesquero vasco Alakrana, Iker Galbarriatu, ha asegurado este miércoles que durante la liberación del atunero español 'no hubo disparos por parte del Ejército Español' (ver fotogalería).

Sin embargo, Galbarriatu no ha aclarado que los disparos se produjeron a 1,7 millas (unos 1,6 kilómetros) de la posición en la que estaba el Alakrana y que encima del atunero había un helicóptero, cuyo ruido no ayuda precisamente a oír lo que está ocurriendo a 1,6 kilómetros de distancia.

Horas depués, el ministerio de Defensa ha desmentido rotundamente la versión del capitán, ya que no pudo oír los disparos que se efectuaron contra los últimos cinco piratas que abandonaron el atunero, porque en el momento en el que uno de los helicopteros disparaba, el barco español se encontraba ya fuera de esa zona.

Fuentes del ministerio aseguran también que mientras ese helicóptero perseguía a los piratas en su huida hacia la costa, el otro se encontraba sobrevolando el barco y dándole protección, subrayando que con el ruido que hacen estos aparatos era muy difícil que se oyeran las ráfagas de disparos.

Por lo tanto, el ministerio de Defensa se ratifica en la versión aportada esta mañana por el jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) José Julio Rodríguez, de que un helicóptero español abrió fuego contra los últimos piratas del Alakrana en el momento en el que huían hacía la costa.

El capitán del pesquero Iker Galbarriatu negó hoy que se hubieran producido disparos por parte del Ejército español en el momento en el que los piratas abandonaron el barco.

Según el capitán, personalmente el momento más duro que ha vivido a lo largo de estos días de secuestro (cronología) ha sido cuando los piratas 'les pusieron a todos en proa y empezaron a disparar', para después llevarse 'supuestamente a los tres compañeros'.

¿El peor momento? Cuando les llevaron a proa y dispararon

Preguntado por cómo fue la liberación, el capitán ha comentado que se vivieron momentos de 'mucha tensión' y 'nerviosismo' porque prácticamente la cantidad de piratas a bordo se dobló y llegaron a estar '63 piratas armados'. El capitán ha asegurado que durante el secuestro han recibido 'golpes, amenazas, insultos, escupitajos y muchas cosas', por parte de los piratas, aunque prefería no hablar de ello.

Sobre la falta de víveres y agua, Galbarriatu ha asegurado que de víveres no tuvieron ningún problema, pero el consumo de agua era muy elevado porque los piratas la derrochaban, aunque en los últimos días aceptaron la petición de los marineros de no seguir desperdiciándola.

El capitán del barco ha mostrado 'mucha tranquilidad' y 'alegría' tras la liberación y ha comentado que aunque probablemente la mayoría de pescadores vuelvan a faenar en aguas de Somalia, prefieren pensar las cosas con más calma y tomar la decisión 'en frío'.

Meditarán en frío volver a faenar allí

Tras señalar que no han celebrado la liberación —ya que esperan poder hacerlo próximamente en compañía de sus amigos y familias, que han soportado con estoicidad el desarrollo del rapto—, ha dicho que tienen 'mucho trabajo intentando traer el barco de nuevo a su sitio'. 

Asimismo, ha calificado como una 'buena noticia' que el Gobierno haya ofrecido a sus familias ir a las Seychelles para recibirles. Por último, ha comentado que desde la fragata Canarias se les ha prestado asistencia médica, ya que había algún marinero con problemas de tensión alta o piedras en el riñón.

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