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¿Depende el futuro de Gallardón de la victoria de Obama?

En el PP creen que, si gana el senador, Chicago le podría arrebatar los Juegos de 2016 a Madrid

MARÍA JESÚS GÜEMES

Mientras Mariano Rajoy sigue guardando silencio, en el PP no hacen más que darle vueltas al nombre del candidato para las elecciones europeas. El líder conservador sólo ha confirmado que ya lo tiene decidido y que la elección "va a satisfacer a todos". Por supuesto, con esas dos pistas los dirigentes conservadores andan igual de perdidos.

En el PP continúan manejando los pros y contras de las dos personas hacia las que se dirigen todas las miradas: Jaime Mayor Oreja y Alberto Ruiz-Gallardón. Pero la opción del alcalde de Madrid resurge con fuerza por una curiosa carambola que han estudiado sus compañeros de partido.

Sin los JJOO en el horizonte, el alcalde podría ganar interés por las europeas

Aquellos que apuestan por él piensan que, si el 4 de noviembre Barack Obama gana las elecciones de Estados Unidos, lo más probable es que Chicago arrebate las Olimpiadas de 2016 a Madrid. Son muchos los que creen que el efecto del candidato demócrata hará que la balanza se incline hacia la ciudad emblemática del Estado de Illinois, por la que Obama es senador. Y, sumando factores, alguno llega a la conclusión de que será entonces cuando el regidor madrileño se replantee su destino y vea que, sin el objetivo de los Juegos Olímpicos en el horizonte, tiene vía libre para plantearse otros retos.

Desde el Ayuntamiento de Madrid reconocen que con la victoria de Obama "será más difícil". Pero anuncian que no cejarán en su empeño. Gallardón no hace más que vender la capital española por el mundo. En el último mes ha estado en Buenos Aires, Urugay, México y Bali. La siguiente parada de la tournée será Estambul. Y así hasta el 4 de junio, cuando el Comité Olímpico Internacional (COI) decida las ciudades finalistas. Las elecciones europeas serán tres días después.

Precisamente por las fechas, los suyos ven muy difícil que pueda combinar su apretada agenda mundial con los mítines de una campaña por toda España. Además, agregan que si Rajoy no le dejó ir como diputado de Cibeles a Neptuno (es decir, desde la sede del Consistorio al Congreso de los Diputados que están a un paso), ahora no le va a enviar tres días por semana a Bruselas. Además, aunque ser alcalde y eurodiputado son cargos compatibles, en realidad no se pueden compaginar. Todos los que le rodean saben que se vería obligado a renunciar a su despacho, cediéndoselo a Ana Botella, ante la imposibilidad de cumplir con sus obligaciones como regidor madrileño.

El Ayuntamiento de Madrid admite que, si gana Obama, «será más difícil»

A pesar de los inconvenientes, desde el entorno de Rajoy se sigue pujando por él para la foto del cartel. El PP quiere ganar esas elecciones a toda costa. Rajoy es consciente de que, si con la crisis económica y el desgaste propio del Gobierno, no logra un buen resultado, se desatará una tormenta interna que puede suponer su fin.

Encuesta

Por eso, Rajoy debe atarlo todo al detalle. Tiene conversaciones pendientes e incluso alguien le ha propuesto que el partido haga una encuesta para saber quién es el favorito de la opinión pública.

Rajoy sabe que un fracaso en las europeas desatará otra crisis interna

Los detractores de Gallardón, sin embargo, advierten de que, por mucho que se haya reformado y por mucho que vaya recuperando la confianza de los militantes gracias a la batalla con Esperanza Aguirre, sus ambiciones personales siguen siendo peligrosas.

Para estos es un riesgo que coseche un éxito a nivel nacional. Creen que luego podría utilizarlo para arrogarse la condición de sucesor en caso de que la situación, en las elecciones municipales y autonómicas, se torciera para Rajoy.

En cualquier caso, los colaboradores de Gallardón consideran que para el 2 de octubre día en el que se anunciará en Copenhague la ciudad triunfadora, el famoso "cambio" que promete Obama aún no habrá llegado y América seguirá siendo la misma. Algo que, a su parecer, restará a Chicago el interés que ahora se le atribuye. No pierden la esperanza de alzarse con la designación porque, según cuentan, Madrid fue la segunda ciudad con mejor puntuación, sólo superada por Tokio.

Dicen que Gallardón prefiere a John McCain. Pero pocos conocen la razón. Su gente explica que el candidato republicano fue quien estuvo detrás de la investigación del escándalo de corrupción en Salt Lake City y puso al COI, con Juan Antonio Samaranch como presidente, contra las cuerdas. Con esos antecedentes, a Gallardón y a su equipo les parece que el organismo haría cualquier cosa menos concederle los Juegos a EEUU y ellos podrían tachar a otro rival de la lista.

 

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