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Durant asegura "no podemos comenzar los partidos con un parcial de 2-18"

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El alero Kevin Durant, a pesar que anotó 32 puntos, incluidos 16 en el cuarto periodo, no pudo evitar que su equipo de los Thunder de Oklahoma City perdieron por 96-100 el segundo partido de las Finales de la NBA ante los Heat de Miami, y dijo que ellos mismos fueron sus peores enemigos.

"Bajo ningún concepto podemos repetir el comenzar los partidos con un parcial de 2-18 y más si estás jugando en tu campo, simplemente no es algo que podamos aceptar y tendremos que corregir de inmediato", declaró Durant, que admitió que el fue el primero que falló. "No estuve bien al comienzo ni tampoco acerté con los tiros decisivos en el cuarto periodo".

Durant, reiteró que el partido lo perdieron en el primer cuarto, cuando dejaron que los Heat lograsen la cómoda ventaja de 16 puntos que luego supieron administrar, inclusive en el cuarto periodo cuando ellos reaccionaron y se pusieron 96-98.

"Esta vez nos faltó tiempo y nosotros fuimos los culpables de la derrota", reiteró Durant, que lleva anotados una combinación de 33 puntos en los cuartos periodos de los dos partidos disputados, algo que nadie había conseguido en la historia de la NBA para un jugador debutante.

La marca anterior la tenía el expívot Shaquille O'Neal cuando disputó en 1995 sus primeras Finales de la NBA con los Magic de Orlando y logró 23 puntos.

"No me importa los puntos que consigo al final del partido sino el triunfo y esta vez el tiro más importante lo fallé y eso es duro de asimilar", agregó Durant. "Perder cuando tuvimos la oportunidad de ganar no es fácil de asimilar".

El base Russell Westbrook, que fue el que más falló en la primera parte y en todo el partido, 15 de 25 tiros de campo, aunque concluyó con 27 puntos, ocho rebotes y siete asistencias, reconoció que no habían hecho bien las cosas al inicio.

"No hay ninguna razón específica de porque no entraban los tiros, pero la realidad es que les dimos demasiadas facilidades para que se colocasen con una ventaja cómoda en el marcador y ahí se nos fue el partido", comentó Westbrook. "Mi estilo lo mantendré siempre, tanto cuando anoto como cuando fallo, lo importante es corregir errores de cara al próximo partido".

Tanto los jugadores de los Thunder como su entrenador Scott Brooks dijeron que llegaran a Miami con el convencimiento que pueden ganar cada uno de los partidos que disputen.

"Es cierto que el factor campo está ahí, pero a la hora la verdad son los jugadores los que tienen que hacer bien las cosas, sin importar el medio ambiente", comentó Brooks. "Hemos perdido un partido que tuvimos la posibilidad de ganar, a pesar que al principio no salieron las cosas como deseábamos".

Brooks también reconoció que su equipo no tuvo la presencia suficiente en el juego bajo los aros como en el primer partido y ahí estuvo otro de los factores que ayudaron a los Heat a conseguir el triunfo.

"Fueron mucho más agresivos que nosotros bajo los aros y eso impidió que no tuviésemos más segundas oportunidades a la hora de tirar a canasta", valoró Scott.

Mientras que el entrenador de los Heat, Erik Spoelstra, también admitió que su equipo jugó mejor bajo los aros que en la segunda parte del primer partido cuando fueron arrollados por los Thunder.

"Tuvimos más presencia, más agresividad y músculo bajo los aros", destacó Spoelstra. "Eso nos permitió tener mejor definida nuestra personalidad como equipo y fuimos más consistentes en el juego, lo que al final se convirtió en el factor ganador".

Los Heat dominaron a los Thunder en la pintura con 48 puntos por 32 de sus rivales.

Pero también desde fuera de la pintura surgió la figura del alero Shane Battier, que aportó 17 puntos después de anotar 5 de 7 triples, que fueron decisivos.

"Shane (Battier) tiene toda la experiencia y confianza para hacer ese tipo de canastas porque lo ha hecho durante toda su carrera profesional", valoró Spoelstra. "Su aportación ha sido decisiva".

Sin embargo, Battier le quitó importancia a su trabajo y dijo que la clave estuvo en el gran partido que jugaron los "Big Three", porque lo hicieron como auténticas estrellas.

"Ha sido la primera vez que pudieron estar juntos en mucho tiempo y los tres jugaron como las estrellas que son y dieron la aportación que necesitábamos como equipo", destacó Battier.

James, el líder indiscutible de los Heat al conseguir 32 puntos, ocho rebotes y cinco asistencias, subrayó el compromiso de todo el equipo que respondió a su petición del día anterior de comportarse como ganadores.

"Queríamos ganar el segundo partido, no deseábamos volver a Miami con 0-2", declaró James, que admitió que chocó en la ultima jugada con Durant al hacerle el marcaje para que no pudiese tirar bien a canasta, pero que le puso el cuerpo y ambos chocaron. "No fue nada intencional, ni me moví para mejorar la posición".

El ala-pívot Chris Bosh se mostró feliz por el triunfo y su doble-doble de 16 puntos y 15 rebotes, mientras que el escolta Dwyane Wade, el más cuestionado de los "Big Three" en el primer partido aportó 24 tantos, seis rebotes y cinco asistencias, que también lo dejaron contento y reivindicado.

"Siempre lucharé hasta que ya no pueda jugar más como profesional", comentó Wade. "Tuve más oportunidades que en el primer partido y ataque mejor".