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Ecologistas piden a los partidos que aprovechen las elecciones hacer las paces con el Planeta

EFE

Las cinco principales organizaciones ecologistas españolas han pedido hoy a los partidos políticos que aprovechen las próximas elecciones para "avanzar en el objetivo de hacer las paces con el Planeta", mediante la inclusión en sus programas electorales de medidas ambientales eficaces.

Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/Birdlife y WWF/Adena han presentado en rueda de prensa el documento "Un Programa por la Tierra", que propone acciones concretas a incluir en los programas electorales, cuya aplicación "supondría un trascendental cambio hacia la sostenibilidad".

El documento analiza los problemas que afectan a catorce áreas políticas y plantea 87 propuestas concretas sobre cambio climático, energía, transportes, calidad del aire, urbanismo, industria, residuos, consumo, agua, agricultura, bosques, mares y política exterior.

Los representantes de esas organizaciones se reunirán en los próximos días con los líderes políticos para trasladarles estas propuestas y pedirles que incorporen a sus programas electorales el máximo de ellas.

El texto no dedica ningún capítulo concreto a la fiscalidad verde, que, según los ecologistas, se ha convertido en "la prueba del algodón" para saber si los programas políticos son "serios y profundos", si bien todas las propuestas incluyen de alguna u otra forma medidas fiscales.

El director general de Greenpeace, Juan López de Uralde, ha explicado las principales propuestas en materia de cambio climático y energía, que pasan por la elaboración de una ley sobre calentamiento global con objetivos concretos, como la reducción de un 30% de las emisiones de CO2 en 2020 y de un 80% en 2050.

El documento propone eliminar las subvenciones a la energía nuclear y a los combustibles fósiles, el cierre progresivo de las centrales nucleares hasta 2015 y una Ley de energías renovables y ahorro y eficiencia energética.

El coordinador de Ecologistas en Acción, Theo Oberhuber, ha denunciado que entre 1998 y 2005 se han construido en España 4,5 millones de viviendas, de las que solo 3 millones han sido ocupadas como hogares, y ha propuesto potenciar el alquiler de viviendas vacías mediante medidas fiscales.

A pesar de constatar que el modelo urbanístico español no ha funcionado, ha considerado que la solución no pasa por centralizar en el Estado las competencias en esta materia, sino por un mayor control y fiscalización.

Piden revisar en profundidad el Plan Estratégico de Infraestructuras del Transporte español y "no seguir construyendo autovías y autopistas" y una Ley de Movilidad Sostenible que se financie mediante una tasa ecológica sobre carburantes de automoción.

Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF/Adena, ha pedido que la política de compras públicas responda a criterios ecológicos y sociales y ha recordado que las administraciones en España gastan más de 2.000 millones de euros al año en madera.

Por ello, proponen garantizar que esa madera no proceda de talas ilegales y contribuya al desarrollo sostenible de los países de origen.

En materia de agua, las organizaciones plantean la recuperación de acuíferos y la prohibición de las extracciones ilegales, y demandan a los partidos que "le pongan el cascabel al gato en cuanto al precio" de este recurso.

Piden la creación de una Agencia del Mar que "ponga orden al desgobierno que existe respecto a las competencias" y adecuar los deslindes a las consecuencias del cambio climático.

Liliane Spendeler, de Amigos de la Tierra, ha denunciado el excesivo consumo humano y ha subrayado que si todos los habitantes del mundo consumieran como la media de los españoles "necesitaríamos casi tres planetas para abastecernos".

Los ecologistas proponen implantar en los programas escolares contenidos sobre los impactos ambientales y sociales del consumo.

Hacen hincapié en la prevención para evitar la generación de residuos, avanzando en la reutilización y el reciclaje, y proponen la creación de un registro para "saber dónde acaban los residuos industriales".

El documento se hace eco de la responsabilidad ambiental de las industrias y propone una Agencia de control de la contaminación que vele por el cumplimiento de la ley, así como un plan de reconversión de la industria más contaminante.

En cuanto a la agricultura, el representante de SEO/ BirdLife, Alejandro Sánchez, ha propuesto un Plan Nacional de Reducción de productos agroquímicos, que disminuya su uso en un 20% en 2012.

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