Público
Público

EEUU trata de apurar solución para crisis Honduras

Reuters

Estados Unidos anunció el martes que enviará a tres altos diplomáticos para ayudar a resolver la crisis política de Honduras abierta con un golpe militar contra Manuel Zelaya, que expresó su disposición a volver a la presidencia con condiciones.

Los negociadores del Gobierno de facto de Roberto Micheletti y del destituido Zelaya, que no pudieron cerrar un acuerdo la semana pasada, tendrán ahora la presión de los enviados estadounidenses, encabezados por Tom Shannon, secretario adjunto para asuntos del Hemisferio Occidental.

Los funcionarios, que viajarán el miércoles al país centroamericano, planean reunirse con Zelaya, el presidente que fue derrocado en junio, y con Micheletti, que sigue negándose a aceptar cualquier clase de restitución.

"Esto es muy urgente", dijo el portavoz del Departamento de Estado Ian Kelly, refiriéndose a la necesidad de llegar a un acuerdo antes de las elecciones presidenciales del mes que viene.

La secretaría de Estado, Hillary Clinton, enviará además de Shannon a su adjunto Craig Kelly y a Dan Restrepo, director para Asuntos del Hemisferio Occidental de la Casa Blanca.

REGRESO CON CONDICIONES

En Honduras, las partes se preparaban el martes para retomar las conversaciones rotas días atrás.

Zelaya dijo en una entrevista con una radio local que ha aceptado un regreso con condiciones y que su restitución sería un símbolo de la recuperación del estado de derecho.

"He aceptado un retorno con condiciones", afirmó a Radio Globo y añadió que "debe haber un acuerdo político para que las elecciones sean reconocidas".

Un acuerdo puede abrir camino a la transición hasta el traspaso del poder en enero a un nuevo presidente de las elecciones del 29 de noviembre, que Zelaya y organismos internacionales han amenazado con no reconocer.

No obstante, el presidente de facto, Roberto Micheletti, reiteró el martes la que ha sido su posición desde el comienzo de la crisis: No habrá ningún tipo de restitución de Zelaya.

"Nosotros estamos claros: No hay restitución. Nosotros podemos hablar del tema de una tercería (el nombramiento de un tercero como presidente) y una sustitución constitucional y la apertura a otros temas", dijo el martes Micheletti a periodistas.

La reinstauración de Zelaya, que entró hace un mes en el país de forma clandestina y está refugiado en la embajada de Brasil, es la principal traba para un acuerdo el tercer país más pobre de América Latina.

Zelaya fue derrocado por militares y expulsado del país por supuestamente violar la Constitución con su intento de hacer un referéndum para allanar el camino a la reelección presidencial. El Gobierno de facto ha emitido órdenes de detención en su contra y dice que debe enfrentarse a la justicia.

Otra portavoz del Departamento de Estado, Virginia Staab, declaró que ambas partes apoyaban la visita de la comitiva estadounidense.

"Estamos tomando eso como una señal positiva. Que ellos nos den la bienvenida, que se comprometan con nosotros y esperamos facilitar una continuación del diálogo", comentó Staab.

Igual de optimista se mostró el enviado de la Organización de Estados Americanos (OEA) a su llegada al aeropuerto de Tegucigalpa.

"Falta dar ese empujoncito final para lograr un arreglo", dijo Víctor Rico, secretario de asuntos políticos de la organización a una radio local.

Mientras, y a poco más de un mes de las elecciones, la campaña marcha como si en el país no hubiera pasado nada, pero se ha extendido la preocupación por la violencia.

El martes fue raptado el padre del viceministro de Defensa Carlos Jalil, informó la policía local. Al secuestro se suman los asesinatos de un coronel y del sobrino del presidente de facto.

La policía no se ha referido a los motivos de los crímenes.

Más noticias de Política y Sociedad