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Empleados del BCE se manifiestan en contra del recorte de sus pensiones

EFE

Alrededor 300 trabajadores del Banco Central Europeo (BCE) secundaron hoy una huelga de noventa minutos contra del recorte de las pensiones, en lo que constituyó la primera acción de protesta a la que se enfrenta la entidad en sus once años de existencia.

Los empleados, acompañados de un grupo de músicos africanos, se manifestaron frente a la sede de la entidad en contra de la reforma del sistema de pensiones aprobada por el comité ejecutivo del BCE para ahorrar costes.

La huelga, convocada por IPSO (International and European Public Services Organisation), sindicato de servicios públicos reconocido por el BCE en verano, precedió a la reunión en la que el Consejo de Gobierno de la entidad debatirá mañana sobre los tipos de interés y otras medidas no convencionales como la compra de bonos garantizados.

El sindicato IPSO, que representa al 40 por ciento de los 1.700 empleados del BCE, criticó también la falta de democracia en la entidad presidida por el francés Jean-Claude Trichet.

Los empleados del BCE que participaron en la acción de protesta recorrieron las calles del distrito financiero de Fráncfort con silbatos y pancartas en las que se podía leer: "participación", "negociación", "transparencia".

El comité ejecutivo del BCE hizo hincapié en un comunicado de prensa que "ha tomado las medidas necesarias para asegurar que las funciones del BCE se producirán sin interrupción durante la huelga".

El secretario genera del sindicato IPSO, Wolfgang Hermannm, dijo que "el conflicto por las pensiones ha sido la gota que ha colmado el vaso" y exigió que los empleados participen en las negociaciones.

IPSO critica la relación dirección del BCE, bajo la presidencia de Trichet, con los empleados de no democrática y arcaica.

La austríaca Gertrude Tumpel-Gugerell, responsable de Personal en el Comité Ejecutivo del BCE, dijo que el sistema salarial y de pensiones son objeto de negociaciones colectivas como en otras instituciones de la Unión Europea (UE).

Tumpel-Gugerell enfatizó que el recorte de las concesiones a las pensiones es necesario ya que la esperanza de vida ha aumentado y los ingresos por intereses del plan han bajado.

Calificó de "excelentes" las condiciones de los empleados del BCE, no sólo en lo que respecta a los salarios, sino también a las prestaciones sociales.

La reforma de las pensiones contempla que a partir del próximo 1 de enero, las contribuciones a la caja de pensiones del BCE aumentarán del 16,5 al 18 por ciento para la parte contratante y del 4,5 al 6 por ciento del salario bruto en el caso de los trabajadores.

El equipo de Trichet acordó asimismo retrasar cinco años la edad de la jubilación, de los 60 hasta los 65 años.

Para percibir una pensión equivalente al 70 por ciento del salario medio, será además necesario haber prestado servicio en el BCE de 35 años.

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