Público
Público

El encargado británico de la encuesta sobre Irak promete llegar al fondo

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El encargado por el Gobierno británico de dirigir la investigación pública sobre los prolegómenos y circunstancias de la guerra de Irak, que comienza mañana, ha asegurado que no será un ejercicio destinado a exonerar a eventuales responsables sino que se llegará al fondo.

Frente al escepticismo de muchos por la propia composición de los miembros del comité encargado de la investigación, Sir John Chilcot, un ex funcionario público de carrera, insistió en declaraciones a la prensa en que él y sus colegas serán imparciales.

Chilcot, citado hoy por la BBC, aseguró la determinación de los integrantes del comité de llevar a cabo "no sólo un trabajo completo sino uno que sea totalmente sincero y que aguante cualquier examen público".

"Tenemos completo acceso a los documentos emanados del Gobierno, en todos sus escalones, durante los nueve años y ya hemos visto más que suficiente para saber que no se ha intentado ocultar nada porque es simplemente imposible", aseguró el presidente del comité.

Explicó que su equipo ha comenzado a examinar "una montaña" de documentos y también se ha reunido con la mayoría de los familiares de los 179 militares que perdieron su vida en una guerra que comenzó con la invasión del país en 2003.

Según Chilcot, el comité examinará asuntos que siguen siendo polémicos como el de los recursos, es decir si había suficientes efectivos o material, para la invasión, la interacción entre las decisiones políticas y la planificación material o los cuidados dispensados a las víctimas del conflicto.

Chilcot reconoció que para muchos británicos, la cuestión más importante, de la que dependen todas las demás, es la de si la decisión de ir a la guerra estaba justificada y si se trató de una guerra legal.

Varios políticos de la oposición se preguntan por qué no se ha nombrado, sin embargo, a un abogado para que interrogue en profundidad a los políticos y funcionarios relacionados con aquel conflicto.

El comité será el encargado de interrogar a los testigos, fórmula defendida por Chilcot con el argumento de que no se trata de un proceso judicial sino de una investigación.

Un diplomático británico, Oliver Miles, que fue embajador en Libia, expresó, sin embargo, este domingo en "The Independent" sus dudas sobre el equilibrio y la imparcialidad de los integrantes del comité.

Algunos han criticado la elección de Chilcot, que participó en la llamada encuesta Hutton sobre las circunstancias que rodearon la muerte del experto David Kelly después de que se revelase que había sido él quien filtró a la BBC la noticia de que el Gobierno británico había exagerado deliberadamente el peligro de las supuestas armas de destrucción masiva de Sadam Husein.

También se ha criticado el hecho de que otro de los miembros del comité, la baronesa Prashar, no cuente con la experiencia necesaria o que un tercero, el ex embajador Roderic Lyne, sea asesor de un banco, JP Morgan Chase, una petrolera, BP, con intereses en el nuevo Irak.

Según Miles, no se ha prestado además suficiente atención al nombramiento de dos historiadores que "apoyaron ambos con energía a Tony Blair y/o la guerra de Irak".

En 2004, uno de ellos, Martin Gilbert, escribió que el entonces presidente de EEUU, George W. Bush, y el primer ministro británico, Tony Blair, podrían "con el paso del tiempo (...) ser equiparados a Roosevelt y Churchill".

El segundo historiador, Lawrence Freedman, está considerado como el artífice de la "doctrina Blair" de intervenciones humanitarias, aducida tanto para la guerra de Kosovo como para la de Afganistán y la de Irak, señala Miles, quien recuerda que, como ha señalado la propia prensa israelí, "ambos son judíos y al menos uno de ellos es un activo defensor del sionismo".

Anticipándose al comienzo de la investigación, "The Daily Telegraph" publicó ayer varios documentos filtrados que indican, según el periódico, que Blair "engañó" a lo largo del 2002 a los parlamentarios y al resto de los británicos al afirmar que el objetivo del Reino Unido era "desarmar" a Irak y no derrocar a Sadam Husein.

Más noticias en Política y Sociedad