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Encuentran muertas a tres mujeres alemanas secuestradas en en el norte de Yemen

Junto a ellas se encontraban tres alemanes, un británico y una surcoreana que siguen en paradero desconocido

PÚBLICIO.ES/EFE

Tres mujeres alemanas secuestradas en Yemen el pasado viernes por un grupo armado, junto con otros seis extranjeros, han sido halladas muertas en el noroeste de Yemen.

Según fuentes policiales, los cuerpos, que tenían impactos de bala, fueron localizados en la zona de Akuan, en el este de la provincia de Saada, donde fueron secuestradas junto a otros seis extranjeros, que continúan en paradero desconocido.

Fuentes gubernamentales han explicado que tienen indicios de que los captores están relacionados con el grupo terrorista Al Qaeda.

Ayer, la agencia oficial de noticias yemení informó de que siete ciudadanos alemanes, entre ellos tres niños, además de un británico y una surcoreana fueron secuestrados cuando se encontraban de viaje en esta provincia.

La agencia apuntó al grupo insurgente chií 'Yamaa al Huti', como el responsable de esta acción. Sin embargo, poco después, la oficina del líder de este grupo radical chií yemení, Abdel Malek al Huti, negó que su organización estuviera implicada en el secuestro de los nueve extranjeros.

Las fuentes gubernamentales, que ahora responsabilizan a Al Qaeda, han precisado que la zona del hallazgo, conocida como Wadi al Nashuf, situada en la región montañosa y tribal de Akuan, en la provincia de Saada, es vecina de una región saudí, que, según la fuente, es una plaza fuerte de la red terrorista islámica.

Asimismo, fuentes de seguridad de la provincia de Saada comentaron que habían recibido hoy una llamada telefónica de un responsable local en la que les informó del paradero de los cadáveres de las tres alemanas.

El secuestro de turistas occidentales o de trabajadores es bastante común en Yemen. La mayoría de los incidentes se resuelven pacíficamente a cambio de un rescate o de concesiones por parte de las autoridades para los grupos armados.

Yemen es el país más pobre del mundo árabe y dentro de sus fronteras el Gobierno debe afrontar una rebelión en el norte, un movimiento secesionista en el sur y la intensificación de la militancia en Al Qaeda. 

El aumento de los disturbios en el país ha planteado serias preocupaciones ya que se teme que el territorio se sumerja en el caos absoluto y se convierta en una base de operaciones de Al Qaeda o de los piratas que operan en el Océano Índico.

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