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Un ensayo para las presidenciales en dos años

ENRIQUE MENESES

No todos los procesos electorales tienen la misma importancia, pero todos sirven de sparring para las elecciones que llevan a la Presidencia del Gobierno. Lo mismo da que abran las puertas de la Moncloa que las de la Casa Rosada en Buenos Aires. En las elecciones legislativas del 28 de junio 2009 no se juega la presidencia de la República Argentina pero los contendientes sí pretenden tomar posiciones de cara a las presidenciales en 2011.

Como es fácil de comprender, un partido como el que fundara Juan Domingo Perón, el Justicialismo, tiene que estar en la línea de salida de los concursantes, ya que su abanico cubre desde la izquierda reivindicativa hasta la derecha ultraliberal y conservadora. Néstor Kirchner es el presidente del sector peronista de izquierdas, el que está en línea con el venezolano Chávez, el brasileño Lula y Rodríguez Zapatero. Lo cual no es óbice para que su derrota pueda dar la victoria al Justicialismo de derechas del ex-corredor de Fórmula 1 Carlos Reutemann y el ex presidente Carlos Menem, aliados con Mauricio Macri, el alcalde conservador de la capital argentina, y el candidato de derechas Francisco De Narváez en la provincia de Buenos Aires.

En 30 años, sólo han terminado sus mandatos quienes pertenecían a esta estructura peronista, como bien saben los presidentes radicales Alfonsín o De la Rua. Una derrota de Néstor Kirchner en las legislativas del domingo debilitaría la posición de su mujer, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. De ahí que el candidato apele al miedo en los barrios pobres de Buenos Aires: "Nosotros o el caos".

En 2003, el presidente Kirchner nacionalizó Aerolíneas Argentinas que hasta hoy siguen perdiendo dinero a chorros. Hoy, el candidato a diputado hace campaña con el argumento que sus rivales de centro derecha quieren volver a las privatizaciones de empresas.

Otra particularidad de estas elecciones ha sido la pelea entre los Kirchner y algunos grandes grupos de medios de comunicación. Para el argentino Sebastián M. Lorenzo, presidente de la Fundación Sociedades Digitales, "Kirchner ganará probablemente por más de cinco puntos y en una de las primeras acciones legislativas, seguramente, intentará aprobar la nueva Ley de Medios Audiovisuales que obliga a las concentraciones, favorecidas en su día por Carlos Menem, a deshacerse de algunas empresas que ahora las hacen poderosas". De esta forma, el matrimonio presidencial debilitaría a una prensa crítica e incómoda.

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