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Entierran al diputado libanés asesinado en una jornada de luto nacional

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Beirut, 21 sep (EFE).- El diputado Antoine Ghanem, asesinado hace dos días en un atentado con coche bomba en Beirut, fue enterrado hoy en la capital libanesa durante una jornada de luto nacional decretado por el Gobierno.

Los restos de Ghanem reposan ya en el cementerio de Ain Remene, próximo al barrio de Furn el Chebak, en el este de la capital, en un día nublado en el que las emociones estaban a flor de piel entre los libaneses.

El diputado de las Falanges (partido cristiano) murió el miércoles pasado, junto a sus dos guardaespaldas y dos personas más, por el estallido de una bomba de más de 20 kilos de TNT al paso de su vehículo en Horch Tabet en el barrio de Sin el Fil, arrabal sureste de Beirut, según fuentes policiales.

Miles de libaneses se echaron hoy a las calles para dar el último adiós a Ghanem, que había llegado el día antes de su asesinato a la capital libanesa procedente de Abu Dhabi, en donde se refugiaba, para participar en la sesión del Parlamento del próximo día 25 para elegir al presidente.

El diputado era miembro de la mayoría parlamentaria, empeñada en elegir un nuevo presidente a partir del próximo martes aunque sólo sea por mayoría absoluta, mientras que la oposición de Hizbulá y el cristiano Michel Aun exigen que se cuente con ellos para que el presidente pueda tener el apoyo de dos tercios de la cámara.

A primera hora de la mañana, los restos del diputado de las Kataeb (Falange), de 64 años, y de sus dos guardaespaldas fueron trasladados desde el hospital Libanés-Canadiense a la iglesia del Sagrado Corazón para la celebración de una misa de despedida.

Antes de llegar a la iglesia, el cortejo fúnebre, escoltado por motos y vehículos de la policía, hizo una parada en la sede de las Kataeb (falange) en el barrio de Furn el Chebak, en donde Ghanem era el máximo responsable local, y en donde sus compañeros de partido le rindieron tributo.

Desde los balcones, la gente arrojaba arroz y flores al paso de la comitiva, y varias personas en la calle tuvieron que ser socorridas al desmayarse por la emoción del momento.

Muchos llevaban fotos de Ghanem y del ministro de Industria, Pierre Gemayel, también muerto en un atentado en noviembre de 2006, con los lemas "Antoine y Pierre, siempre estarán vivos entre nosotros" y "Antoine y Pierre, muertos al servicio del Líbano".

La iglesia era un auténtico hervidero de gente que quiso participar en las exequias fúnebres, pertrechados con banderas libanesas y emblemas de la Falange.

Los ataúdes, cubiertos también con la bandera libanesa y el emblema del partido, fueron llevados en brazos por militantes falangistas al interior del templo, mientras que las campanas repicaban y una banda musical interpretaba la marcha fúnebre.

La mayoría de las mujeres iban vestidas de negro y movían pañuelos blancos al paso del cortejo.

Representantes de todas las fuerzas políticas, menos de la oposición pro siria, estuvieron presentes en la ceremonia a la que también asistió una amplia representación diplomática de otros países, entre los que se encontraba el embajador de España, Miguel Benzo.

Tras unas palabras del sacerdote, Munia, una de las hijas del diputado, hizo un emotivo discurso en el rindió homenaje a su padre.

También habló el ex presidente Amin Gemayel, padre de Pierre Gemayel, que aseguró que "todos los mártires y la sangre derramada empujarán a los libaneses hacia el futuro".

Asimismo, pidió a los diputados que participen en la elección presidencial, "como signo de fidelidad hacia Ghanem".

Tras la ceremonia en la iglesia, los cadáveres de Ghanem y de sus guardaespaldas fueron enterrados en el cementerio de Ain Remen, adonde sólo acudieron hombres, según la costumbre libanesa.

Un impresionante dispositivo de seguridad acompañó a la comitiva fúnebre a lo largo de todo el desfile por las calles de Beirut.

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