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Eric Fischl interpreta el ritual del toreo en su primera individual en España

EFE

El artista neoyorquino Eric Fischl hace su personal interpretación del ritual del toreo, después de asistir por primera vez a una corrida, la Goyesca de Ronda de 2007, en su primera exposición individual en un museo español, que se inaugura hoy en el Centro de Arte Contemporáneo (CAC) de Málaga.

Seis óleos de gran formato y cuatro acuarelas componen esta visión de Fischl, considerado uno de los principales pintores de la figuración americana en la segunda mitad del siglo XX junto a Alex Katz.

El creador ha admitido hoy que, antes de asistir a esa corrida, con un cartel compuesto por los hermanos Rivera Ordóñez y el colombiano César Rincón, no sabía nada acerca de los toros, pero pensaba que sería interesante comprobar "cómo vería un pintor contemporáneo una tradición tratada por grandes artistas".

Su experiencia al asistir a los toros la divide "como pintor y como hombre", y en la primera faceta considera la corrida "un espectáculo maravilloso, de una tremenda belleza, y una gran tragedia".

"Como hombre, entendí el ritual como una transición de niño a hombre, de la adolescencia a la masculinidad, algo que en América no se percibe", ha añadido Fischl.

También lo entendió como "un ritual entre el toro, tan poderoso y masculino, y el torero que se le enfrenta", según el artista, que admite que cuando creaba las pinturas sus simpatías variaban, y en unos momentos se inclinaban "hacia el hombre en su lucha con el animal" y, en otros, hacia el propio toro.

Esta simpatía hacia el toro era "producto de una meditación sobre la vida", ha dicho Fischl, que ha apuntado que el toro "no podía entender lo que le estaba pasando en ese momento en la plaza".

"El toro tiene una buena vida, y no se puede imaginar lo que le espera ni cómo puede cambiar dramáticamente su vida en unas pocas horas. No puede entender los gestos, los colores ni la música, ni por qué se encuentra en ese momento ahí luchando por sobrevivir", ha explicado el creador neoyorquino.

Por su parte, el director del CAC Málaga, Fernando Francés, ha calificado a Fischl como "uno de los más grandes e inconformistas pintores, no sólo por los temas de su trabajo, sino también por su forma de interpretar la pintura y su posición ambigua ante la realidad que representa".

"Siempre busca en su pintura elementos distorsionadores que pueden pasar desapercibidos ante los ojos de un público general o no introducido, pero que conmueven y obligan a saber que en su mirada siempre hay algo oculto", ha agregado Francés.

En esta exposición, recientemente instalada en Nueva York, el artista "profundiza en un tema tan español y latino como la tauromaquia, algo que parecía reservado sólo a los grandes genios de origen español, de Goya a Picasso pasando por Barceló".

Fischl "se detiene en aspectos dramáticos, como el corte del trofeo, o en la ambigüedad de lo que de femenino y masculino y varonil hay en la corrida, porque el torero es un personaje valeroso y un prototipo de virilidad, pero vestido, uniformado y andando tiene una serie de guiños hacia la parte más estética y, por tanto, femenina", según el director del CAC Málaga.

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