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La Ertzaintza aplica la norma que restringe el uso de material antidisturbios

EFE

La Ertzaintza tiene desde hoy una nueva regulación del material antidisturbios que restringe el uso de lanzapelotas y de las porras (bastones policiales), según ha informado el departamento de Interior.

Además, se ha regulado la creación de una Comisión Operativa para evaluar los operativos policiales en que se emplean escopetas lanzadoras de pelotas y porras.

La nueva instrucción responde al compromiso que adquirió el consejero Rodolfo Ares ante el Parlamento, en su comparecencia tras la muerte hace un mes del hincha del Athletic Iñigo Cabacas, como consecuencia del impacto en la cabeza de una pelota de goma de la Ertzaintza.

La normativa vigente hasta ahora sobre este tipo de sistemas era del año 1997 y marcaba las distancias de lanzamiento, en función de las diferentes situaciones.

Interior ha destacado que "la instrucción aprobada hoy va mucho más allá", ya que establece un listado del material objeto de regulación, como escopetas lanzadoras, cartuchos impulsores, pelotas de caucho, la bolsa portadora y el denominado 'bastón policial'.

Además, ya han comenzado a formarse los agentes para el uso de los nuevos lanzadores de pelotas de 40 milímetros, que sustituirá de manera progresiva a lo largo de este año a los actuales.

El uso de la escopeta lanzapelotas se restringe a situaciones en que "exista un riesgo para la vida o la integridad de los agentes o de terceras personas, y sólo cuando no sea posible resolver la situación por otros medios".

La instrucción recoge que los primeros disparos deberán ser salvas de aviso, sin pelota, y a una distancia mínima de 10 metros.

La intensidad de las bocachas deberá ser "suave" o "media", de manera que la posición de "fuerte" esa empleada exclusivamente para las unidades especializadas de las brigadas Móvil y de Refuerzo.

Esas dos unidades serán las únicas autorizadas a seguir utilizando los lanzapelotas a partir del 1 de enero de 2013, cuando actúen en situaciones de especial riesgo, siempre desde distancias marcadas.

La Ertzaintza ha limitado el uso de las porras de manera que su versión extensible quedará "relegada a los agentes que actúen no uniformados y que hayan recibido la formación pertinente".

El uso del bastón policial "deberá ser gradual, primándose su utilización como una extensión del brazo que sirva para acotar o para alejar a posibles agresores y sólo en determinadas circunstancia como arma para golpear".

En este último caso, los golpes deberán ser siempre descendentes y evitar impactos fortuitos sobre partes vitales del cuerpo, como la cabeza.

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