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España evita dar "un paso adelante" junto a la OTAN para entrenar a las fuerzas kosovares

EFE

La OTAN decidió hoy dar "un paso adelante" en Kosovo y añadir a sus actuales competencias el entrenamiento de unas fuerzas de seguridad multiétnicas y profesionales, pero España ya ha anunciado que no participará en lo que considera el reconocimiento implícito de un nuevo estado.

El secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, consideró "completamente legítima" la decisión de España, que en todo caso no ha vetado la iniciativa del Consejo del Atlántico Norte porque cree que es preferible un control de la Alianza sobre la composición de las nuevas fuerzas de seguridad kosovares.

La OTAN entrenará a una fuerza de 2.500 efectivos para que estén en condiciones de controlar el orden público en un plazo de tres años y ayudará a "crear instituciones de seguridad", cuatro meses después de la proclamación de independencia.

"Los aliados han decidido dar un nuevo paso adelante", dijo De Hoop Scheffer en rueda de prensa tras la primera jornada del Consejo de Ministros de Defensa, a la que ha acudido por parte de España el secretario general de Política de Defensa, Luis Cuesta.

Además de España, Rumanía y Eslovaquia podrían haber mostrado reticencias ante la nueva dimensión de la presencia aliada en Kosovo, según fuentes diplomáticas.

De Hoop admitió en este sentido que "no está claro" que todos los miembros de la KFOR vayan a participar en el trabajo de entrenamiento, al que se dedicarán 250 especialistas al margen de los 16.000 aliados desplegados en la ex provincia serbia.

Hoy los ministros de Defensa consideraron suficiente este número total de efectivos sobre el terreno.

La decisión de formar a la fuerza de seguridad se ha tomado cuatro días antes de la aprobación de una nueva constitución en Kosovo para dar plenos poderes estatales al país en la fecha prevista por el plan del ex mediador internacional Martti Ahtisaari.

Según este plan, una misión de la Unión Europea denominada "Eulex" debería asumir en junio las responsabilidades de la misión de la ONU en esta antigua provincia serbia.

Pero las diferencias entre las principales potencias han impedido que esta misión salga de Kosovo, razón por la que ahora el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pretende que una operación más reducida de la ONU permanezca en el país balcánico, al mismo tiempo que ofrece más competencias a la minoría serbia en Kosovo.

El secretario general de la OTAN, que hoy coincidió con Ban Ki-moon en la conferencia de donantes para Afganistán de París, reconoció que en el futuro próximo aún se verán nuevos movimientos hasta que se terminen de determinar las competencias de Eulex, que no es bienvenida en el norte de mayoría serbia, y de UNMIK.

Pero las "nuevas tareas" de la KFOR no implican ni un cambio en el plan operacional de la misión ni en su mandato dado por la resolución 1244 de las Naciones Unidas, a juicio del secretario general de la OTAN.

Las fuerzas de seguridad kosovares tendrán un máximo de 2.500 efectivos y no podrán utilizar armamento pesado, aunque sí ametralladoras ligeras inferiores a 13 milímetros.

Se encargarán del orden público, control de crisis y emergencia civil, pero no de la seguridad de las fronteras, y su formación supondrá la disolución de las anteriores fuerzas kosovares, en las que abundaban miembros de la guerrilla del UCK.

Esta noche los ministros mantienen una cena de trabajo en la que volverán a debatir sobre Kosovo, pero se centrarán sobre todo en la operación aliada en Afganistán.

Se espera que el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, pida a los países europeos mayores esfuerzos en la misión que sacó del poder a los talibanes, sobre todo en los programas de entrenamiento de las fuerzas policiales y de seguridad afganas, según fuentes de esta delegación.

Varios países, como Francia, Polonia, Italia y EEUU, han anunciado su intención de enviar más tropas al territorio.

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