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España no estará representada en la toma de posesión del presidente hondureño

EFE

El Gobierno seguirá sin reconocer al presidente electo de Honduras, Porfirio Lobo, hasta que no se restablezca la plena normalidad democrática en este país, y no enviará ningún representante institucional a su toma de posesión el próximo día 27 en Tegucigalpa, han informado a Efe fuentes del Ejecutivo.

El Ministerio de Asuntos Exteriores ha descartado la presencia del Príncipe Felipe en la investidura de Lobo al considerar que el nuevo presidente toma el relevo del gobierno golpista de Roberto Micheletti que derrocó a Manuel Zelaya el pasado 28 de junio.

La decisión de Micheletti de abandonar la Casa Presidencial antes de la toma de posesión y el acuerdo de Lobo con el presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, para que Zelaya viaje a este país el día 27 no son condiciones suficientes para que España reconozca al nuevo Gobierno, añaden las fuentes.

El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ya anunció el pasado día 11 que era "muy difícil" que el Príncipe acudiese a la investidura, como suele hacer en los países de América Latina, si antes no había una "solución constitucional" a la crisis.

El Gobierno, no obstante, "no cierra la puerta" a que la relación con Lobo se suavice después de su investidura una vez que los golpistas se alejen del poder, se busque una "salida honrosa" a Zelaya y se sienten las bases de un acuerdo de reconciliación nacional.

Moratinos ya dijo al día siguiente de la victoria de Lobo en las elecciones del pasado 29 de noviembre que España no reconocía los comicios, pero tampoco los ignoraba, al ver en el ganador un "nuevo actor" para abordar la situación del presidente derrocado.

En conversación telefónica, el ministro felicitó a Lobo, quien interpretó este gesto como un deseo de "normalizar" las relaciones.

España se alineó con Zelaya desde el primer momento y ordenó llamar a consultas al embajador español en Tegucigalpa, Ignacio Rupérez, quien permanece en Madrid, aunque la legación diplomática sigue abierta.

Estados Unidos, Colombia, Panamá, Costa Rica y Perú han reconocido el resultado de las elecciones, mientras que Brasil, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Venezuela y un amplio grupo de países de la comunidad internacional lo rechazan.

Zelaya, quien permanece refugiado en la embajada brasileña en Tegucigalpa desde el pasado 21 de septiembre, aún no ha respondido si aceptará su traslado a la República Dominicana.

El Parlamento hondureño destituyó a Zelaya al considerar ilegal la consulta popular que había promovido para reformar la Constitución.

Micheletti, entonces presidente del Congreso, asumió el poder que mantiene hasta ahora, aunque ayer, viernes, decidió abandonar la Casa Presidencial para facilitar el inicio del nuevo Gobierno de Lobo.

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