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ETA también quería matar al senador del PP Rabanera

El político afirma que está «vacunado» contra las amenazas y que seguirá haciendo la misma vida

Y. GONZÁLEZ

El juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, hizo público a primera hora de la mañana de ayer el auto que traza la estructura del desarticulado comando Vizcaya y detalla los planes que este grupo había previsto para los próximos meses. De los diez detenidos a los que tomó declaración, siete fueron ingresados en prisión, entre los que figura Arkaitz Goikoetxea, el presunto cabecilla.

Del resto de detenidos, Aduri Aristegui puede eludir la prisión con una fianza de 12.000 euros por la "menor intensidad" de su actividad y Libe Agirre e Inge Urrutia quedan en libertad.

El auto añade un nuevo blanco en el que estaban pensando los terroristas. Se trata del senador del PP Ramón Rabanera, antiguo diputado general de Álava. Su nombre se suma a los del juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska y al del socialista Benjamín Atutxa. Sobre los planes de ETA para éste último, el auto añade nuevos datos. Pretendían mantenerlo sedado un par de días antes de acabar con su vida. De ahí las jeringillas y los tranquilizantes hallados en el zulo de Pazuengos (La Rioja).

Rabanera, tranquilo

Tras conocer la noticia, el senador conservador Ramón Rabanera aseguró a Radio Euskadi que está "vacunado" contra las amenazas de ETA. Añadió que iba a seguir haciendo "la misma vida".

También Garzón se refirió a la desarticulación de este comando. Cree el juez que la operación "ha evitado muchos atentados", pero alertó de que la organización terrorista "puede resurguir en cualquier momento". En declaraciones a la Cadena Ser, deseó que el acuerdo en materia antiterrorista entre Gobierno y PP no se quede sólo en "buenas intenciones".

El auto revela también que además de recabar información sobre Rabanera, Goikoetxea había ordenado a Iñigo Gutiérrez realizar informaciones sobre empresas vinculadas al Tren de Alta Velocidad, el cuartel de la Guardia Civil de Burgos y el Museo Militar de la citada ciudad. Por su parte, Aitor Cotano se había dedicado a indagar sobre las casas del pueblo del PSE de Sopelana y Leioa, ambas en Vizcaya, las Comisarías de Bermeo, Plentzia y Santurtzi, la sede del PP de Getxo (Vizcaya) y los Juzgados de Balmaseda.

Sede en Portugal

A instancias de Txeroki, el cabecilla del comando Vizcaya y el huido Jurdan Martitegui habían realizado un estudio para establecer "una base permanente de actuación" en Portugal.

Otro de los encargos que había recibido Goikoetxea era el de iniciar una campaña de atentados en Andalucía coincidiendo con la época estival. Estaba previsto que el 15 de agosto se reuniera en Granada al liberado Asier Borrero para trazar dichas acciones.

Baltasar Garzón revela también en su auto que los integrantes de este comando habían habilitado para comunicarse un sistema de buzones localizado en cuatro localidades vizcaínas: Urkiola, Algorta, Getxo y Berango. "La señal utilizada para avisar de que en el mismo se había introducido un mensaje, era una cinta roja adherida en una señal de tráfico próxima", destaca el juez.

También revela que en una ocasión Goikoetxea se dirigió a su compañero Asier Cotano mediante un DVD con la carátula de la película "El ilusionista". Dentro, le marcaba una cita en Francia y le pedía "mayor compromiso de lucha".

Por otra parte, la Policía francesa localizó ayer la vivienda que ocupaban Asier Eceiza y Olga Comes, detenidos el viernes en el país vecino. Según informó la agencia Efe citando a fuentes de la investigación, los carteles distribuidos en el país galo fueron "claves" para su detención.

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