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Una exposición en la Pedrera da a conocer la evolución del arte "ukiyo-e" japonés del grabado

EFE

Unas 150 estampas japonesas del período Edo, pertenecientes al arte "ukiyo-e" (imágenes de un mundo efímero), pueden verse a partir de mañana en la Pedrera de Barcelona en la exposición más importante sobre este género, de entre los siglos XVII y XIX, que se ha organizado nunca en España.

Procedentes del fondo japonés de la Biblioteca Nacional de Francia, en la capital catalana se exhibirán hasta el próximo 14 de septiembre tanto grabados, como libros, herramientas y planchas empleadas para poder llevar a cabo estas estampas, que revolucionaron la noción del espacio y el modelado.

El director de la Fundación Caixa Catalunya, Àlex Susanna, ha destacado hoy en rueda de prensa que la exposición permite al público adentrarse en el Japón del período Edo, en un momento en el que aparece una nueva clase social urbana, cada vez más opulenta, que puede dedicarse a los placeres mundanos, por primera vez en muchos siglos de sumisión feudal.

Los "ukiyo-e" son grabados xilográficos que empezaron a conocerse en Europa a partir de 1860 como resultado de intercambios comerciales y culturales, y que acabaron influyendo en pintores impresionistas como Edgar Degas, Claude Monet o Vincent Van Gogh.

La disposición de las obras en la Pedrera permite conocer la obra de artistas muy representativos de esta corriente como Harunobu, Kiyonaga, Utamaro, Hokusai o Hiroshige, articulándose alrededor de cinco ámbitos temáticos: teatro, bellezas femeninas, parodia, erotismo y paisaje.

La comisaria Gisèle Lambert, que ha remarcado que en la Biblioteca Nacional de Francia se encuentran depositadas más de 3.000 estampas y 3.500 libros ilustrados del período, ha señalado que los "ukiyo-e" son imágenes de un mundo efímero y del placer, de grandes ciudades como Edo (la actual Tokio), Kioto y Osaka.

En las ciudades habían crecido barrios de casas de tolerancia, así como barrios de teatros y el Yoshiwara, el barrio del placer en la capital, donde conocieron el éxito actores y cortesanas.

Precisamente, Lambert ha indicado que las estampas grabadas fueron "los primeros soportes mediáticos de estos lugares del placer", mientras que, posteriormente, una parte importante de los artistas japoneses crearon estampas eróticas, con desnudos, tanto femeninos como masculinos, en los que se hace patente, entre otras particularidades, el culto fálico.

Para la comisaria, "la burguesía japonesa intentaba sublimar sus fantasmas en todos los terrenos".

El mundo del teatro "kabuki" (hablado, bailado y cantado), así como el del sumo también se reflejan en estos grabados, igual que escenas de la vida cotidiana, desde una mujer en la cocina a otra dando el pecho a su hijo.

Una de las temáticas más singulares del "ukiyo-e" es la estampa paródica, en la que se refleja el gusto por la cultura lúdica de los denominados barrios del placer.

El otro comisario de la muestra, Jocelyn Bouquillard, ha incidido en la denominada estampa del paisaje, que nace en el siglo XIX, después de que este arte, sometido a una serie de edictos de censura, empieza a decaer.

Aparecen entonces los artistas Hokusai y Hiroshige -hasta mediados del XIX-, que modernizan los temas tradicionales y convierten los paisajes, desde el monte Fuji al mar, en protagonistas del dibujo, también más coloreado que en épocas precedentes.

Respecto de la técnica empleada, Lambert ha señalado que el grabado se llevaba a cabo sobre maderas, preferentemente de cerezo, y en el proceso tenían mucha importancia tanto el propio artista, como el grabador y el impresor.

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