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"Un fallo adverso del TC hará crecer el soberanismo"

Joan Ridao. Secretario general de ERC. La voz de Esquerra en Madrid avisa de que el acuerdo de financiación con conlleva el apoyo automático al Gobierno

DAVID MIRÓ

¿Debe el constitucional mantener intacto el estatut?

Joan Ridao (Rubí, Barcelona, 1967) no abandona su tono académico ni en plena ola de calor. Nadie como él conoce los entresijos de la arquitectura institucional española, por aquello de que hay que conocer al enemigo, especialmente los vaivenes que afectan al Tribunal Constitucional (TC). Por eso, aun sin apoyar la manifestación que propugna Carod, cree una broma de mal gusto que se la tilde de presión inaceptable.

¿Qué le parece que el debate actual en Catalunya sea si hay que manifestarse antes o después de la sentencia sobre el Estatut?

Todo este debate evidencia la desorientación del catalanismo, que no tiene clara la respuesta.Hace más de un año, nosotros aprobamos que era necesaria una respuesta unitaria, porque así como la negociación de la financiación era de Gobierno a Gobierno, la del Estatut fue un pacto entre el Parlament y las Cortes Generales que luego fue plebiscitado por el pueblo. Por tanto, la respuesta la tiene que dar el Parlament. Creo que es legítimo plantear una manifestación de carácter preventivo, porque es una manera de evidenciar el choque de legitimidades entre un TC instrumentalizado por el PP y el PSOE y el pueblo de Catalunya. Sin embargo creo que no nos podemos poner la venda antes de la herida, tenemos que esperar a ver si la sentencia es adversa, y habrá que ver si caen del Estatut paredes maestras o simples tabiques.

¿Qué serían paredes maestras para usted?

Yo incluiría todo el aparato de la definición de la identidad, más allá del término nación, y aquí entrarían los derechos históricos, los símbolos y la lengua. Después vendría la definición de la tipología competencial, la financiación y los pocos vestigios de bilateralidad que hay, entre ellos la participación de la Catalunya en organismos del Estado y en la UE. Ese es el núcleo duro del Estatut, las paredes maestras. Si esos aspectos se modifican se habrá alterado el pacto político que representa el Estatut.

¿Qué papel debe tener el president?

Creo que es oportuno que, ante la desorientación general, pero sobre todo ante la iniciativa que ha tenido que tomar la sociedad civil con la manifestación, el president lidere una reunión con los diferentes líderes políticos al inicio del curso político, sin esperar a la sentencia.

¿Está en su opinión legitimado el TC para alterar el Estatut?

No. No hay ningún precedente en el

derecho constitucional comparado que prevea que una Corte Suprema pueda alterar una ley de esta naturaleza. Además, el TC es un órgano mediatizado e instrumentalizado por los dos grandes partidos, y eso pone en cuestión su legitimidad. En ese sentido el Constitucional español no se puede equiparar con el Consejo de Estado francés, ni con el Tribunal Supremo norteamericano en cuanto a legitimidad y respetabilidad.

Un partido que pidió el no para el Estatut ahora quiere liderar su defensa. ¿Extraño, no?

Si reclamamos una respuesta contundente no es tanto en defensa del Estatut en sí sino de la voluntad expresada por el pueblo de Catalunya. Y lo que esperamos si hay una sentencia adversa es que la oportunidad perdida en que se convirtió el intento histórico de conseguir un Estatut potente y ambicioso en el marco de una España federal, sea una oportunidad ganada en la práctica para abrir los ojos y despertar conciencias. Un fallo adverso hará crecer el soberanismo, porque mucha gente verá que esta sentencia es lo máximo que da de sí el Estado español, que no se puede ir más allá.

Casi diría que prefieren una sentencia negativa

Si se la sentencia es contraria y mucha gente llega a la conclusión de que no hay nada que hacer con España, pues ya nos va bien. Y también tenemos muy claro que no hay posibilidad de volver a pactar con el Estado a corto plazo ni de plantear una reforma federal de la Constitución.

¿Qué hacer entonces?

Mientras no haya una mayoría social a favor de la soberanía habrá que desplegar de facto los aspectos que puedan caer del Estatut.

¿Cree que el Govern debería obviar una sentencia adversa?

Esa una posibilidad. No quiero anticipar acontecimientos. Lo que no haremos será volver a empezar todo el proceso. No ignoro que esta iniciativa nos puede llevar a un vía crucis de contenciosos constantes con el Estado, pero también será la manera de agudizar sus contradicciones.

¿Considera que el camino hacia la independencia será más corto con una sentencia adversa?

Eso es evidente. De la misma forma que a partir de la batalla del Estatut, y de su desenlace final, hay muchísima gente ya, tal como demuestran las encuestas, que cree que España es una tomadura de pelo y un mal negocio. Y una sentencia del TC adversa puede acelerar ese proceso de toma de conciencia.

¿Qué papel tuvo ERC en la negociación de la financiación?

Durante un año el Govern lideró la negociación de la mano del conseller Castells. Pero, en el momento que el conseller cierra un acuerdo , intervenimos nosotros reclamando al president que ERC tenga un papel protagonista en la fase final negociando directamente con el Estado, cosa que hicimos con Zapatero y Salgado, y producto de ello se produjo una mejora sustancial.

¿Este protagonismo ha provocado tensión con Montilla?

No me consta más allá de alguna declaración menorel PP sí se ha cogido a eso para atacar al Gobierno. Para bien o para mal tenemos un papel decisivo en el Govern, y en estos momentos también lo podemos tener en la política española.

Cuesta creer que Zapatero no les exigiera a cambio el apoyo a los Presupuestos...

Sí , de hecho ellos lo dan por sobreentendido. Es cierto que entramos en una fase distinta, una senda de entendimiento, pero quedan algunos aspectos decisivos de la carpeta catalana. Primero, la financiación se tiene que concretar a través de la LOFCA y la Ley de Cesión de Tributos. Y después hay otras cosas que irán a caballo de la discusión presupuestaria y de la financiación, como el modelo de gestión aeroportuario. Y también está el tema del cumplimiento de la Ley de Dependencia.

¿Habrá coordinación con los otros grupos de izquierda?

No es nuestra opción. No tenemos ningún afán de exclusividad, pero no negociaremos conjuntamente porque tenemos intereses diferentes. Nosotros somos un poco como el brazo armado del Govern en Madrid, vista la inanidad política del PSC dentro del grupo del PSOE.

¿Les conviene apoyar a Zapatero a un año de las elecciones catalanas? CiU ya ha dicho que a Zapatero ni agua...

CiU es como el dios Jano, tiene dos caras, porque podemos hacer una lista muy larga de temas en los que han apoyado al PSOE. Ellos actúan como un grupo de presión, como un lobby de petroleros tejanos que van a Washington. Nosotros no tenemos afán de exclusividad.

Su partido acaba de negociar un sistema de financiación pero al mismo tiempo ya habla de concierto económico

Pero es que siempre lo hemos hecho, hace 15 años incluso, pero ahora es una demanda social mayoritaria. El sistema pactado tiene una vigencia de cinco años y no nos condiciona. De cara a conformar posibles pactos en la próxima legislatura el horizonte del concierto económico estará sobre la mesa.

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