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Fernando Alonso tiene pocos motivos para el optimismo

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Fernando Alonso tiene pocos motivo para el optimismo, a pesar de haber logrado ayer el cuarto puesto en el Gran Premio de Australia, porque las carencias mostradas por su Renault, tanto en entrenamientos como en carrera, parecen de momento insalvables, a pesar de las mejoras anunciadas para España.

El cuarto puesto logrado en el circuito de Albert Park se debe a las excepcionales circunstancias de esta primera carrera de la temporada, en la que sólo terminaron rodando ocho de los veintidós coches que tomaron la salida, y al talento del piloto en las últimas diez vueltas, en las que logró pasar del décimo al cuarto puesto.

Fue precisamente en la última vuelta, la 58, en la que Fernando Alonso logró su mejor tiempo de la jornada, cuando adelantó al finlandés Heikki Kovalainen (McLaren-Mercedes) y tuvo que defender ese cuarto puesto.

Su mejor vuelta de 1:28.603, la séptima de la carrera, se queda a un segundo y dos décimas, una enormidad, de la conseguida por Kovalainen y el coche que le precede en este apartado, el Ferrari del brasileño Felipe Massa, lo hace en 428 milésimas de segundo, otra enormidad.

Las veinte primeras vueltas de la carrera las rodó en décima posición tras el británico David Coulthard (RBR-Renault), que poco a poco se le fue marchando hasta lograr una ventaja de tres segundos, que le hacía inalcanzable. En igualdad de motor, el coche del británico tenía una velocidad punta superior de 2,2 km/h. más, con lo que el adelantamiento era imposible.

Uno de los problemas que tiene ahora el Renault de Fernando Alonso, es que tiene que llevar mucha carga aerodinámica para tener tracción en las curvas, y lógicamente eso le penaliza extraordinariamente en las rectas.

Hasta el Gran Premio de España, que se disputará la última semana de abril en el circuito de Catalunya, el R28 de Fernando no recibirá modificaciones importantes, cuando los coches regresen a Europa tras la gira asiática, pero el problema es que todas las escuderías introducirán también novedades y las diferencias, en el caso de que consiga acortarlas, serán mínimas.

Por lo visto en esta primera prueba del mundial, que también suele ser algo atípica por la peculiaridad del trazado australiano, el R28 apenas puede mantenerse en el grupo perseguidor de los Mclaren-Mercedes, que mostraron una clara superioridad sobre el resto de los participantes en todos los aspectos de la carrera, y los Ferrari.

El duodécimo puesto conseguido por Fernando Alonso en la sesión de clasificación podría ser real. Luego ganó uno por las sanciones al alemán Timo Glock (Toyota), ya que, además de McLaren y Ferrari, parece que están claramente por delante BMW, Williams-Toyota, Toyota, y está mas igualado con Red Bull-Renault.