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El fiscal pide 52 años de cárcel para ‘El Solitario’

Le acusa del asesinato de dos guardias civiles en Navarra en junio de 2004

R.V.

La Fiscalía solicitó ayer 52 años y seis meses de cárcel para Jaime Giménez Arbe, El Solitario, por el presunto asesinato de dos guardias civiles en la localidad de Castejón (Navarra), en junio de 2004.

En su escrito de conclusiones, el fiscal recuerda cómo los agentes dieron el alto a Giménez Arbe, quien conducía un todoterreno de color verde por la carretera N-113 (Los Abetos-Madrid). Eran las 18.00 horas del 9 de junio de 2004. Cuando el coche patrulla alcanzó el vehículo del Solitario, "sin mediar intercambio alguno de palabras, de forma absolutamente sorpresiva y sin ofrecer la menor posibilidad de defensa", ametralló a los agentes.

El Ministerio Público señala que el presunto delincuente utilizó un subfusil automático considerado un "arma de guerra". "Disparó repetidamente a los guardias civiles hasta 21 proyectiles [...] causándoles la muerte inmediata a los dos, sin que éstos tuvieran tiempo de extraer de sus fundas las armas reglamentarias", asegura el fiscal en su escrito. Los cuerpos sin vida de Juan Antonio Palmero Benítez y José Antonio Vidal Fernández quedaron tendidos en el interior del coche patrulla.

Acusado de cuatro delitos

Estos hechos criminales constituyen, según las conclusiones de la Fiscalía, dos delitos de asesinato, por los que reclama 40 años de prisión. Además, hay que sumar una petición de otros ocho años de cárcel por tenencia ilícita de armas, y cuatro años y seis meses más por un delito de atentado a agente de la autoridad.

Además, el fiscal pide a Giménez Arbe una indemnización de 200.000 euros a cada uno de los padres de las víctimas. El Solitario siempre negó su participación en estos dos asesinatos, pero las pruebas siempre le han inculpado de forma directa.

El juez de Tudela que instruye la causa, en un auto emitido el pasado mes de febrero, recordaba que varios testigos reconocieron al imputado "sin ningún género de dudas".

Además, la munición que mató a los dos agentes en Castejón y a otro policía local de la Vall d'Uixó (Castellón) en el año 2000 coincidía con la del arma que ocultaba Giménez Arbe en un taller de Pinto (Madrid). El Solitario también tenía en su poder unos cuadernos con los rutas y lugares utilizados para huir tras cometer sus atracos. La Fiscalía ha solicitado estos documentos como prueba inculpatoria en el juicio que se celebrará próximamente.

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