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Florentino hace un buen negocio

Calderón debería callar: si Cristiano no llegó antes, fue por su verborrea

ELÍAS ISRAEL

Noventa y cuatro millones de euros. Una cifra pornográfica, incomprensible desde la crisis social que nos azota, explicable desde la visión florentiniana del fútbol y de su estrategia planetaria. Esta pasa una vez más por la renegociación de los grandes contratos del club (televisión, ropa deportiva, patrocinio de la camiseta).

Aunque pueda parecer una locura esta afirmación, la imagen de Cristiano no está demasiado bien explotada a día de hoy. De hecho, sus ingresos por todo lo que rodea al fútbol rondan los ocho millones de euros, una cifra relativamente baja por la notoriedad del futbolista/personaje, con un margen de crecimiento muy importante. Ya es sabido que el Madrid le pagará 9,5 millones netos y que se convertirá en el jugador mejor pagado de la plantilla.

Por cierto, el único punto de conflicto del acuerdo que suscribieron el Madrid y el jugador el pasado noviembre fueron los derechos de imagen. El 20% de los mismos estaban en manos de Gestifute, la empresa de su agente Jorge Mendes. El club blanco no quería ningún agravio comparativo y se cerró en banda para que hubiese un reparto a partes iguales de dichos derechos, como el resto de futbolistas. Mendes aceptó a cambio de una generosísima comisión en el traspaso superior a los ocho millones, además de garantizarse el mismo porcentaje en aquellos acuerdos que provengan de su empresa. Esta comisión se paga aplazada durante la vida del jugador en el Real Madrid.

Cuando Florentino paga ese pastizal sabe que el año que viene se le acaba a su estrella el contrato con Nike. También sabe que podrá multiplicar por dos el patrocinio de Adidas y la presencia de Cristiano es la llave de entrada al mercado norteamericano, además de las conocidas giras asiáticas. Otra fuente de ingresos tiene que ser la estrategia en Internet. Resulta llamativo que la web del Madrid haya tenido menos de la mitad del tráfico que la del Barça en 2008 y que no se encuentre entre las 15 primeras webs de deportes de nuestro país, según uno de los paneles más autorizados por el mercado.

Mientras, Calderón, que ahora busca en Inglaterra o en Barcelona los altavoces que le niegan en Madrid, se cree sus propias mentiras. Es cierto que durante su mandato se pusieron los cimientos para el fichaje, pero debería esconderse. Sabe perfectamente que si Cristiano no fichó antes por el Madrid, fue por su culpa. Mijatovic y José Ángel Sánchez habían acordado hasta el último detalle, pero bajo un acuerdo de confidencialidad que Calderón vulneró. Una portada de As hizo que Ferguson se agarrase a aquella cláusula y que hubiese que empezar la negociación casi desde cero, con los famosos 30 millones de penalización.

Pérez ya tiene al Madrid donde quiere. El precio para ser superior está siendo muy alto (160 millones en Kaká y Cristiano), pero el club ya tiene todo el foco a nivel mundial. Existen en una semana más de 25.000 nuevas peticiones para hacerse socio. La cuestión más que una anécdota puede ser una estrategia, no sea que el Madrid de Florentino abra la mano con el número de socios (que no de abonados) y consiga monetizar la ilusión de todos ellos, convirtiéndolos en accionistas. A ver si esa es la nueva gallina de los balones de oro.

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