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Flórez cantará "I Puritani" en el Real pero no sabe cuándo ni con qué volverá

EFE

El tenor peruano Juan Diego Flórez tiene una estupenda relación con el que será hasta el verano director artístico del Real, Antonio Moral, con el que acordó "I puritani", que cantará en versión concierto, este jueves y domingo, pero no sabe aún cuándo ni con qué volverá, ya en plena era Mortier.

Lo que sí hay son "proyectos", dice escueto y diplomático el tenor en rueda de prensa en el Real para presentar "I puritani", de Bellini, y la grabación que hizo en ese coliseo de la versión francesa del "Orphèe et Eurydice" de Gluck, que ahora edita Decca.

El artista (Lima, 1973) apunta que aunque haya proyectos con el Real no se atreve a dar ningún título y que habrá que "buscar los indicados" para su voz, pero lo dice con tal misterio que los periodistas se ríen y él se pregunta intrigado "por qué" ante lo que el director general, Miguel Muñiz, subraya que "claro" que Flórez volverá.

"Lo anecdótico es que nunca trabajé con Mortier -el belga que será el nuevo intendente del Real a partir de la próxima temporada- cuando él estaba en París. Parece que en Madrid las cosas van a mejorar. Ya puse mi granito de polémica, esa que tanto les gusta a los periodistas", se resigna el artista.

Cuando los periodistas le informan de que Gerard Mortier ya ha dicho que Flórez cantará en el Real dentro de dos años y que "quizá" podría con "Cossí fan tute", aclara que ese es un título que proyectó con Moral y que dado que no estará para llevarlo a cabo ha decidido no hacerla.

Con "I puritani" será la quinta vez que Flórez pise el Real, tras "El barbero de Sevilla", "Orphèe et Eurydice" y dos conciertos, y afirma que éste es uno de los teatros en los que se siente como en su casa, donde ha vivido "experiencias muy bellas".

"I Puritani", que ha cantado en Las Palmas, Viena y Bolonia, es una ópera que le encanta, muy parecida a "Orfeo", "con esas grandes escenas que parecen interminables, llenas de matices y expresión".

Es justo eso, "la forma de decir", lo que le parece "más difícil" de todo porque aunque "uno siempre va mejorando, hay que dominar el canto, resolver muchos problemas técnicos y cuando se han resuelto uno se puede dedicar a la expresión".

Flórez dice que "Orfeo", que interpretó en el Real en versión concierto junto a Ainhoa Garmendia y Alessandra Martinelli, es belcanto, quizá el más puro de todos porque, enumera, hay "coloratura, legato, frase colorida, pianísimos, filatos, 'decrecentos', y, sobre todo, expresión".

El aria "J'ai perdu", ilustra cantándola, podría no pasar de ser "una cancioncilla", un "nina nana", y sin la expresión así sería, y además se nutre del recitativo anterior, "concentrando la historia de la música".

Al tenor le parece muy impactante el "viaje al ultramundo" de su personaje porque son "vivencias profundas, especiales, fuera de lo común", tanto que él, al cantar el papel, se sentía "involucrado", transportado a un viaje espiritual del que, revela, salía "exhausto".

En lo vocal también es exigente, detalla, porque tiene partes muy largas y bastantes agudos, "en una zona en la que ningún tenor quiere estar" aunque confiesa que esa es la música que le gusta, la que "llega al corazón".

Le gustaría mucho hacer "Orfeo" en versión escénica y, de hecho, ya tiene varias ofertas pero él querría que fuera Jesús López Cobos el director. "Pues como no te des prisa", bromea el maestro en referencia a su inminente "mutis" a final de esta temporada.

Es una obra muy difícil, subraya López Cobos, director musical del Real y de la versión que se representó y grabó en el coliseo en 2008, y sólo es posible hacerla "con un cantante como Flórez" aunque, bromea apenado, sólo se da uno como él "cada 50 años".

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